Sopa vibrante de remolacha con carne y verduras

El borshch es una de las sopas más emblemáticas de la cocina ucraniana, con una historia que se remonta a la antigua Rus de Kiev. Esta sopa de remolacha, conocida por su vibrante color rojo intenso, ha sido durante siglos un plato fundamental en las mesas de Ucrania, especialmente durante los fríos meses de invierno. Su preparación varía según las regiones, pero la versión tradicional siempre incluye remolacha fresca que le otorga su característico tono y sabor terroso ligeramente dulce.
El sabor del borshch es complejo y equilibrado: la dulzura natural de la remolacha se combina con la acidez del vinagre o el jugo de limón, mientras que la carne de res aporta profundidad y cuerpo. Las verduras como la col, zanahorias, patatas y cebollas crean una textura variada que va desde lo tierno hasta lo crujiente. El toque final de eneldo fresco y crema agria añade frescura y cremosidad que contrasta perfectamente con la riqueza de la sopa.
La textura es sustanciosa pero no pesada, con trozos generosos de verduras y carne que hacen de este plato una comida completa por sí misma. La remolacha cocida mantiene cierta firmeza mientras que las patatas se deshacen ligeramente, creando una base espesa natural sin necesidad de harinas o espesantes adicionales. Cada cucharada ofrece diferentes sensaciones en boca, desde lo carnoso hasta lo vegetal.
Para la presentación tradicional, se sirve bien caliente en cuencos hondos con una generosa cucharada de crema agria en el centro, que al mezclarse crea hermosos remolinos rosados. Se espolvorea abundantemente con eneldo fresco picado y se acompaña con pan de centeno negro, ideal para mojar en el caldo. En Ucrania, el borshch mejora con el tiempo, por lo que es común prepararlo un día antes para que los sabores se integren completamente.
Esta receta respeta las técnicas tradicionales que incluyen cocinar la remolacha por separado para preservar su color vibrante, y preparar un caldo de huesos de res que constituye la base aromática del plato. El proceso puede parecer laborioso, pero cada paso contribuye a crear la profundidad de sabor que ha hecho famoso al borshch en todo el mundo eslavo.
El borshch no es solo una sopa, es un símbolo de hospitalidad y tradición familiar. En muchas casas ucranianas se prepara para ocasiones especiales, reuniones familiares y durante las festividades navideñas según el calendario juliano. Su color rojo intenso representa la vitalidad y la alegría, haciendo de este plato una celebración culinaria en cada cucharada.
Omite la carne y el hueso, usa caldo de verduras y añade champiñones salteados para dar profundidad de sabor.
Añade 1 taza de alubias cocidas durante los últimos 10 minutos de cocción para una versión más sustanciosa.
Sustituye la remolacha por acelgas o espinacas y añade huevo duro picado al servir.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 5 días. Calienta a fuego medio revolviendo ocasionalmente. No congeles con la crema agria añadida.
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