Una sopa de pescado tradicional de la costa francesa con toque español

La bouillabaisse es una legendaria sopa de pescado originaria de Marsella, en la costa mediterránea francesa. Esta receta, con influencias españolas, representa la esencia de la cocina costera donde los pescadores preparaban este plato con las capturas del día que no podían vender en el mercado. La tradición dicta que debe incluir al menos cuatro tipos diferentes de pescado y marisco para crear una complejidad de sabores única.
El sabor de esta bouillabaisse es profundamente marino, con notas terrosas del azafrán y un toque picante del pimentón. La base de tomate y hinojo aporta dulzura natural que equilibra la intensidad del caldo de pescado. La textura es rica y sedosa, con trozos tiernos de pescado que se deshacen en la boca y mariscos jugosos que aportan contraste.
La presentación tradicional se realiza en dos partes: primero se sirve el caldo con las rebanadas de pan tostado y la salsa rouille, y luego los trozos de pescado y marisco. En restaurantes de Marsella, este ritual es casi ceremonial, con el camarero vertiendo el caldo humeante sobre el pan en la mesa. Para una presentación casera, se puede servir todo junto en cuencos hondos.
El secreto de una buena bouillabaisse está en la calidad del caldo de pescado y en la variedad de especies marinas. Los pescados de roca como el rape, el gallo y la merluza son esenciales, mientras que los mariscos como los mejillones y las gambas aportan su dulzor característico. El azafrán, aunque costoso, es imprescindible para autenticidad.
Esta versión adaptada incorpora elementos de la cocina española como el pimentón de la Vera, que añade profundidad sin dominar los sabores marinos. Es un plato perfecto para compartir en reuniones familiares o cenas especiales donde se busca impresionar con sabores auténticos del Mediterráneo.
Para el acabado final, se recomienda espolvorear perejil fresco picado justo antes de servir para aportar frescura y color. Acompañar con una baguette crujiente y una botella de vino blanco fresco completa la experiencia gastronómica mediterránea.
Sustituye parte del pescado por más variedad de mariscos como vieiras, calamares y langostinos.
Omite la salsa rouille y reduce la cantidad de aceite de oliva para una versión más baja en calorías.
Añade una guindilla seca al caldo base o incorpora un poco de pimentón picante a la salsa rouille.
Guarda la bouillabaisse en un recipiente hermético en el refrigerador. Separa el pescado del caldo si es posible. Calienta suavemente a fuego bajo para no sobrecocinar los pescados.
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