Un desayuno rápido con yogur, mango fresco y almendras tostadas

El punto delicado de esta receta está en el mango. Si no está en su punto justo de madurez, estará ácido y duro. Busca uno que ceda ligeramente al presionarlo y tenga un aroma dulce y floral. Si está muy verde, déjalo unos días a temperatura ambiente dentro de una bolsa de papel.
Para las almendras, el truco es tostarlas en seco en una sartén a fuego medio-bajo, moviéndolas constantemente. En cuanto empiecen a soltar su aroma y a dorarse ligeramente, sácalas. 2-3 minutos son suficientes; si te pasas, amargarán. Pícalas justo antes de servir para que no se reblandezcan con la humedad del yogur y el mango.
Monta el bowl justo antes de comer. Si lo preparas con mucha antelación, el yogur soltará suero y las almendras perderán el crujiente. Si necesitas adelantar trabajo, puedes tener el mango pelado y cortado en un táper en la nevera, y las almendras tostadas y picadas en otro aparte.
¿No tienes yogur griego? Usa uno natural entero y escúrrelo en un colador con una gasa durante media hora para espesarlo. La miel al final es clave: un hilo fino realza la dulzura sin empalagar. Si el mango está muy dulce, incluso puedes prescindir de ella. Las semillas de chía, si las usas, espolvoréalas en el momento; si se hidratan en el yogur, cambiarán la textura.
Añade piña, kiwi y coco rallado junto con el mango para un sabor más exótico
Mezcla el yogur con proteína en polvo de vainilla y añade granola en lugar de almendras
Guarda en un recipiente hermético en la nevera. Añade las almendras justo antes de servir para mantener su textura crujiente.
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23 de febrero de 2026
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