Pan dulce francés esponjoso con un toque de pasas

El brioche es un pan dulce francés tradicionalmente enriquecido con mantequilla y huevos, conocido por su textura tierna y suave. Esta versión de alta hidratación produce una miga especialmente ligera y aireada, con una corteza dorada y brillante. La adición de pasas aporta un toque de dulzura natural y una textura jugosa que contrasta perfectamente con la esponjosidad del pan.
La técnica de alta hidratación requiere un manejo cuidadoso de la masa, ya que será bastante pegajosa al principio. Sin embargo, esta humedad adicional es lo que garantiza ese interior increíblemente suave y esponjoso que caracteriza a los mejores brioches. El proceso de amasado es crucial para desarrollar el gluten adecuadamente y permitir que la masa retenga el aire durante la fermentación.
El sabor del brioche es delicadamente dulce, con notas de mantequilla y huevo que se complementan perfectamente con la dulzura natural de las pasas. La textura es tan ligera que casi se deshace en la boca, mientras que la corteza tiene un hermoso color dorado y un ligero crujiente que cede al tacto.
Para la presentación, el brioche se puede hornear en moldes individuales o en un molde grande tradicional. Un glaseado ligero de azúcar glas mezclado con un poco de leche o agua crea un acabado brillante y atractivo. Las pasas deben distribuirse uniformemente para que cada rebanada tenga su porción de fruta.
Este pan es perfecto para desayunos especiales, meriendas o como base para postres como el pudín de pan. Su versatilidad lo convierte en un favorito en la repostería francesa, donde se utiliza tanto para preparaciones dulces como saladas.
Consejo importante: la paciencia es clave en la elaboración del brioche. Las fermentaciones lentas en frío desarrollan mejor el sabor, por lo que se recomienda dejar la masa reposar en el refrigerador durante la noche para obtener resultados óptimos.
Sustituir las pasas por chips de chocolate negro o trozos de chocolate.
Añadir ralladura de naranja a la masa y glasear con un almíbar de naranja después del horneado.
Reducir el azúcar a 50g y añadir hierbas provenzales y queso gruyere rallado.
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para conservar más tiempo, envolver bien en film transparente y congelar hasta 1 mes.
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