Pan dulce francés con queso fundente y textura esponjosa

El brioche es un pan dulce de origen francés que se caracteriza por su textura extremadamente suave y esponjosa, resultado de una generosa cantidad de mantequilla y huevos en su masa. Esta versión con queso incorpora un delicioso relleno fundente que contrasta maravillosamente con la dulzura sutil del pan. La técnica del reposo en frío es fundamental para desarrollar los sabores y lograr una miga perfectamente alveolada.
El proceso de elaboración requiere paciencia pero los resultados son extraordinarios. La masa se enriquece con huevos y mantequilla, creando una estructura tierna y mantecosa. El reposo en frío durante la noche permite una fermentación lenta que desarrolla complejidad de sabor y mejora la textura final. El queso añade un toque salado que equilibra la dulzura del brioche.
La textura del brioche es incomparable: una corteza dorada y ligeramente crujiente que da paso a una miga amarilla pálida, suave como la seda y con una estructura abierta y aireada. Al cortarlo, el queso fundido se derrama creando una experiencia sensorial única. El aroma que desprende durante el horneado es irresistible, con notas de mantequilla, huevo y un toque dulce.
Para la presentación, se recomienda servir el brioche tibio, recién salido del horno o ligeramente recalentado. Se puede espolvorear con azúcar glas o acompañar con mermelada de frutos rojos para contrastar con el queso. En la mesa, córtalo en rebanadas gruesas para apreciar las capas de masa y el relleno de queso. La corteza dorada y brillante es visualmente atractiva.
Este brioche es perfecto para desayunos especiales, brunch o meriendas elegantes. Aunque requiere tiempo de preparación, la mayoría es tiempo de reposo, por lo que puedes organizarte fácilmente. El resultado final justifica ampliamente la espera, ofreciendo un pan de calidad profesional que impresionará a cualquier comensal.
Consejo importante: utiliza ingredientes a temperatura ambiente para una mejor integración de la masa. La mantequilla debe estar blanda pero no derretida, y los huevos a temperatura ambiente para evitar que la mantequilla se solidifique al contacto. La paciencia durante el amasado es clave para desarrollar el gluten adecuadamente.
Sustituye el relleno de queso por chips de chocolate negro y avellanas picadas
Reduce el azúcar a 30g y añade hierbas provenzales y bacon picado al relleno
Divide la masa en porciones individuales antes del segundo fermentado y hornea en moldes de muffins
Conservar en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentar, calentar en horno a 160°C durante 5-10 minutos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.