Un pan suave y esponjoso con aroma mediterráneo, perfecto para cualquier ocasión

El brioche es un pan enriquecido de origen francés que se caracteriza por su textura suave, esponjosa y ligeramente dulce. Tradicionalmente requiere un proceso de amasado intensivo para desarrollar el gluten, pero esta versión sin amasado simplifica enormemente la preparación sin sacrificar la calidad. La adición de orégano le aporta un toque aromático mediterráneo que combina perfectamente con su sabor mantecoso.
La técnica sin amasado se basa en una fermentación prolongada que permite que el gluten se desarrolle naturalmente con el tiempo. Esto resulta en una miga increíblemente tierna y alveolada, con una corteza dorada y ligeramente crujiente. El orégano, con su aroma herbal y ligeramente picante, complementa la riqueza de la mantequilla y los huevos, creando un perfil de sabor equilibrado y sofisticado.
La textura de este brioche es verdaderamente excepcional: esponjosa como una nube pero con suficiente estructura para sostener ingredientes adicionales. La miga es húmeda y mantecosa, mientras que la corteza adquiere un hermoso color dorado gracias al glaseado de huevo. Es perfecto para desayunos especiales, meriendas o como acompañamiento de platos principales.
Para la presentación, se recomienda servir el brioche recién horneado y tibio, cortado en rebanadas gruesas. Se puede acompañar con mantequilla salada, mermelada de frutos rojos o simplemente disfrutarlo solo para apreciar su sabor. También funciona maravillosamente como base para sandwiches gourmet o tostadas francesas.
Este pan es ideal para quienes buscan introducirse en la panadería artesanal sin equipamiento especializado. La técnica es forgiving y los resultados son consistentemente excelentes. El aroma que invade la cocina durante el horneado es simplemente irresistible.
En cuanto a conservación, aunque es mejor consumirlo el mismo día, se puede guardar en una bolsa de papel a temperatura ambiente hasta por dos días. Para revivir su frescura, se puede calentar ligeramente en el horno antes de servir.
Añadir 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa junto con el orégano.
Incorporar 100g de queso parmesano rallado a la masa para un sabor más intenso.
Dividir la masa en 12 porciones y hornear en moldes individuales durante 20-25 minutos.
Guardar en una bolsa de papel o en un recipiente hermético a temperatura ambiente. No refrigerar para evitar que se ponga duro.
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