Un plato aromático con especias orientales y tierno cordero marinado

Las brochetas de cordero al curry suave con cuscús representan una fusión exquisita entre las tradiciones culinarias del norte de África y el Mediterráneo. Este plato combina la ternura del cordero marinado en una mezcla aromática de especias con la ligereza y versatilidad del cuscús, creando una experiencia gastronómica equilibrada y llena de matices.
El cordero, cortado en cubos generosos, se impregna durante horas con una marinada que incluye curry suave, yogur natural, ajo fresco y un toque de limón. Esta preparación no solo ablanda la carne, sino que también le confiere una profundidad de sabor que se realza al cocinarse a la parrilla. El curry utilizado es de la variedad suave, que aporta calidez y aroma sin el picante intenso, permitiendo que los sabores naturales del cordero brillen.
El cuscús, considerado el acompañamiento perfecto, se prepara al vapor para lograr esa textura esponjosa y ligera que absorbe los jugos del cordero. Tradicionalmente se sirve con pasas doradas y almendras tostadas, que aportan un contraste dulce y crujiente. La presentación suele realizarse colocando el cuscús como base en el plato, coronado con las brochetas de cordero y decorado con hierbas frescas como cilantro o menta.
Este plato es ideal para compartir en reuniones familiares o cenas especiales, ya que su preparación permite cierta anticipación y los sabores mejoran con el tiempo. La combinación de texturas -la carne jugosa, el cuscús esponjoso y los frutos secos crujientes- crea una experiencia sensorial completa. Se recomienda servir inmediatamente después de preparar para disfrutar del contraste de temperaturas entre el cordero caliente y el cuscús tibio.
Para una presentación más elaborada, se puede acompañar con una salsa de yogur con menta fresca y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Las brochetas se pueden ensartar en palitos de madera previamente remojados para evitar que se quemen durante la cocción. Este plato, aunque de origen marroquí, se ha adaptado a los gustos internacionales manteniendo su esencia aromática y equilibrada.
Sustituir el cordero por cubos grandes de berenjena, calabacín y pimiento. Marinar de la misma forma y cocinar a la plancha.
Usar pechuga de pollo en lugar de cordero para una versión más ligera. Reducir el tiempo de cocción a 6-8 minutos.
Añadir al cuscús dados de zanahoria, guisantes y cebolla salteados para hacerlo más completo.
Guardar el cordero y el cuscús por separado en recipientes herméticos. El cordero marinado crudo se puede conservar hasta 24 horas. Una vez cocinado, consumir en 2 días máximo. Recalentar suavemente antes de servir.
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