Cordero especiado con patatas al horno, jugoso y dorado

El truco que más ayuda en esta receta es dejar marinar el cordero toda la noche. Esa paciencia hace que la carne absorba bien las especias y quede mucho más tierna. Si solo tienes un par de horas, también funcionará, pero el resultado no será igual de intenso.
Para las patatas, el corte fino y uniforme es clave para que se doren parejas. Usa un mandolina si puedes, pero con cuidado. Colócalas en la bandeja en capas solapadas, no amontonadas, y no escatimes en el aceite de oliva. Hornéalas a 200°C y dales la vuelta a mitad de cocción para que queden crujientes por ambos lados.
Al montar las brochetas, deja un pequeño espacio entre los cubos de cordero. Si los aprietas mucho, se cocinarán por fuera pero quedarán crudos por dentro. Y no olvides remojar las brochetas de madera en agua unos 10 minutos antes; así no se quemarán en la plancha.
Cuando cocines la carne, la plancha o sartén debe estar bien caliente. Sella las brochetas a fuego medio-alto unos 8-10 minutos, girándolas con frecuencia. En los últimos minutos, pincélalas con un poco de la marinada reservada para crear una capa aromática y brillante.
Si no tienes un tajine, no pasa nada. Sirve las patatas calientes en una fuente grande y coloca las brochetas encima. La cebolla roja en aros y el cilantro fresco no son solo decoración: cortan la grasa del cordero y refrescan el bocado. Exprime el limón al servir.
Un error común es echar toda la marinada sobrante sobre la carne mientras se cocina. Solo usa un poco al final, porque el zumo de limón y el ajo crudo de la marinada pueden quemarse y amargar. El resto, tíralo.
Sustituir el cordero por cubos grandes de berenjena, calabacín y champiñones portobello marinados en la misma mezcla de especias
Acompañar con una salsa de yogur griego con menta fresca, ajo y zumo de limón para contrastar con las especias
Cocinar todo junto en el tajine: primero las patatas en el fondo, luego el cordero encima y cocinar a fuego lento durante 1.5 horas
Guardar las brochetas y patatas por separado en recipientes herméticos. Recalentar en horno a 180°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura crujiente de las patatas.
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23 de febrero de 2026
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