Un aperitivo saludable y lleno de sabor

Estas brochetas de pollo con pimientos son un aperitivo perfecto para cualquier ocasión, combinando la jugosidad del pollo marinado con la frescura de los pimientos y el vibrante sabor del chimichurri ligero. Originario de Argentina y Uruguay, el chimichurri es una salsa emblemática que tradicionalmente acompaña carnes asadas, pero en esta versión más ligera se adapta maravillosamente a estas brochetas, creando un equilibrio perfecto entre lo sabroso y lo fresco.
El pollo, cortado en cubos y marinado con especias, se cocina hasta quedar dorado por fuera y jugoso por dentro. Los pimientos rojos y amarillos aportan dulzura natural y un toque crujiente que contrasta con la textura tierna del pollo. La combinación de colores vivos hace que estas brochetas sean visualmente atractivas, perfectas para servir en una mesa de aperitivos o como entrante principal.
El chimichurri ligero se prepara con perejil fresco, ajo, vinagre de vino tinto y aceite de oliva, pero con menos aceite que la versión tradicional para mantenerlo más ligero. Esta salsa aporta un toque herbáceo y ligeramente ácido que realza los sabores del pollo y los pimientos sin enmascararlos. La frescura del perejil y el toque picante del ajo crean una armonía de sabores que despierta el paladar.
Para la presentación, se recomienda servir las brochetas sobre una tabla de madera o plato plano, rociadas generosamente con el chimichurri y decoradas con algunas hojas de perejil fresco. También se pueden acompañar con cuñas de limón para que cada comensal pueda agregar un toque cítrico adicional si lo desea. Estas brochetas son ideales para comer con las manos, lo que las hace perfectas para reuniones informales o eventos al aire libre.
En cuanto a la textura, se logra un contraste maravilloso entre la carne jugosa del pollo, la firmeza crujiente de los pimientos y la untuosidad ligera de la salsa. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa que satisface sin resultar pesada. El marinado del pollo no solo aporta sabor sino que también ayuda a mantener la humedad durante la cocción.
Estas brochetas son versátiles y se pueden adaptar a diferentes preferencias dietéticas. Para una versión más ligera aún, se puede usar pechuga de pollo sin piel, y los pimientos se pueden sustituir por otras verduras como cebolla morada o calabacín. El chimichurri también admite variaciones, añadiendo cilantro o albahaca para darle un giro diferente al sabor tradicional.
Sustituye el pollo por cubos de tofu firme o seitán marinado de la misma manera.
Añade cebolla morada, calabacín o champiñones a las brochetas.
Sustituye la mitad del perejil por cilantro fresco para un sabor diferente.
Guarda las brochetas cocidas y el chimichurri por separado en recipientes herméticos en la nevera. Las brochetas se pueden recalentar en el horno a 180°C durante 5-7 minutos.