Un entrante mediterráneo jugoso y aromático

Las brochetas de pollo con pimientos y hierbas provenzales son un clásico de la cocina mediterránea que combina la jugosidad del pollo marinado con la frescura de los pimientos y el aroma inconfundible de las hierbas del sur de Francia. Este plato tiene sus raíces en la región de Provenza, donde las hierbas aromáticas como el tomillo, el romero, el orégano y la albahaca crecen de forma silvestre y se utilizan para realzar el sabor de carnes y verduras a la parrilla.
La textura de estas brochetas es una deliciosa combinación: el pollo queda tierno y jugoso por dentro, con una superficie ligeramente caramelizada y crujiente gracias a la parrilla, mientras que los pimientos aportan un toque dulce y una textura firme pero tierna. La marinada con hierbas provenzales, aceite de oliva y ajo impregna cada bocado con un aroma mediterráneo que transporta directamente a las colinas del sur de Francia.
El equilibrio de sabores es magistral: la suavidad del pollo se complementa perfectamente con la dulzura natural de los pimientos rojos y amarillos, mientras que las hierbas provenzales aportan notas terrosas, ligeramente picantes y muy aromáticas. El toque de limón en la marinada añade una acidez refrescante que corta la grasa y realza todos los demás sabores.
Para la presentación, se recomienda servir las brochetas sobre una cama de hojas verdes frescas o sobre una tabla de madera rústica, acompañadas de cuñas de limón para exprimir al momento. La disposición en forma de abanico o en círculo alrededor de un pequeño cuenco con salsa de yogur y hierbas crea una presentación visualmente atractiva que invita a degustar.
Este plato es perfecto para reuniones informales, barbacoas de verano o como entrante elegante en cenas más formales. La versatilidad de las brochetas permite adaptarlas a diferentes ocasiones simplemente variando el tamaño de los trozos o la presentación. Además, la preparación anticipada de la marinada hace que el momento de cocinar sea rápido y sencillo.
Un consejo importante es no apretar demasiado los ingredientes en las brochetas para permitir una cocción uniforme, y dejar reposar el pollo después de marinarlo para que las hierbas penetren bien en la carne. La cocción a fuego medio-alto asegura que el pollo se cocine por completo sin quemarse por fuera, logrando ese equilibrio perfecto entre jugosidad interior y exterior dorado.
Sustituir el pollo por cubos de tofu firme o seitán marinado de la misma manera
Añadir champiñones, calabacín o berenjena a las brochetas para más variedad
Servir con salsa tzatziki, alioli o una salsa de yogur con menta y pepino
Guardar las brochetas cocinadas en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en el horno o microondas antes de servir.