Brócoli salteado con ricotta, parmesano y almendras tostadas

Si alguna vez te quedó regular, seguramente fue por no controlar el punto del brócoli. La clave es saltearlo a fuego medio-alto para que se dore ligeramente pero quede al dente, vibrante y con un toque crujiente. Si lo cueces demasiado, se pondrá blando y perderá color. Añade el ajo picado solo en el último minuto para que no se queme y amargue el plato.
Para las almendras, tómalas en serio: tostarlas en el horno marca la diferencia. Pon el horno a 180°C y no las pierdas de vista 8-10 minutos son suficientes. Cuando huelan a tostado y estén doradas, sácalas. Si se pasan, amargarán. Pícalas después de enfriar para que no suden aceite.
La mezcla de quesos es sencilla, pero un detalle: deja la ricotta fuera de la nevera un rato para que esté a temperatura ambiente. Así se mezclará mejor con el parmesano rallado, la ralladura de limón y la albahaca. Si la usas fría, quedará grumosa. Usa la mitad del parmesano aquí y guarda el resto para espolvorear al final.
Al montar, sirve el brócoli caliente en una fuente. Distribuye la crema de quesos por encima y termina con una generosa capa del parmesano restante y las almendras picadas. El contraste de temperaturas (brócoli caliente, ricotta templada) y texturas (cremoso, crujiente, quebradizo) es lo que hace este plato. Un último chorrito de aceite de oliva virgen extra une todos los sabores.
Si no tienes ricotta, un queso fresco de untar tipo burgos puede funcionar, aunque será más líquido. ¿Quedan sobras? Guárdalas en la nevera, pero el brócoli perderá firmeza. Para recalentar, hazlo suavemente en el microondas o en una sartén, pero ten en cuenta que las almendras ya no estarán tan crujientes. Lo ideal es comerlo recién hecho.
Sustituir el parmesano por levadura nutricional y el queso ricotta por tofu sedoso batido con sal, ajo en polvo y zumo de limón.
Añadir 100g de prosciutto cortado en tiras o panceta crujiente durante el salteado del brócoli.
Incorporar copos de chile o una pizca de cayena al aceite de oliva antes de saltear el brócoli.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. No congelar, ya que el brócoli perdería textura y los quesos podrían separarse. Para recalentar, usar el horno a 160°C durante 10 minutos o saltear rápidamente en una sartén.
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23 de febrero de 2026
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