Un clásico postre de aprovechamiento con canela y pasas

El budín de pan es un postre tradicional español que nació de la necesidad de aprovechar el pan duro del día anterior. Esta receta representa la esencia de la cocina de aprovechamiento, transformando ingredientes simples en un manjar reconfortante y delicioso. Su origen se remonta a siglos atrás, cuando las familias humildes buscaban formas creativas de no desperdiciar alimentos, especialmente el pan que se endurecía con el paso de los días.
El sabor del budín de pan es una armonía perfecta entre la dulzura suave de la leche y los huevos, el toque cálido de la canela y la textura jugosa de las pasas. La corteza se dora ligeramente en el horno, creando un contraste delicioso con el interior cremoso y esponjoso. Cada bocado es un viaje a la cocina tradicional, donde los ingredientes más básicos se transforman en algo extraordinario.
La textura es uno de los aspectos más destacados de este postre. El pan absorbe perfectamente la mezcla de leche y huevos, creando una consistencia similar a un flan pero con la estructura característica del pan. Las pasas añaden puntos de dulzura y humedad, mientras que la canela impregna todo el budín con su aroma cálido y reconfortante.
Para la presentación, se recomienda servir el budín tibio o a temperatura ambiente, espolvoreado con azúcar glas o acompañado de una salsa de caramelo ligera. Se puede decorar con unas hojas de menta fresca o unas pasas adicionales para darle un toque visual atractivo. La corteza dorada y el interior cremoso crean un contraste visual que anticipa la experiencia gustativa.
Este postre es perfecto para cualquier ocasión, desde una comida familiar hasta una celebración especial. Su versatilidad permite adaptarlo a diferentes gustos, añadiendo frutos secos, chocolate o incluso un toque de licor para los paladares más aventureros. La belleza del budín de pan reside en su simplicidad y en la capacidad de evocar recuerdos de la infancia y la cocina de la abuela.
Un consejo importante es dejar reposar el budín al menos 15 minutos después de hornearlo, ya que esto permite que se asiente y sea más fácil de cortar. También se puede preparar con antelación y conservar en la nevera, ya que su sabor mejora con el paso de las horas. Sirve este clásico postre con una taza de café o una infusión caliente para completar la experiencia.
Añadir 100g de chocolate negro picado a la mezcla antes de hornear
Sustituir el pan normal por pan sin gluten del día anterior
Añadir manzana en cubos o pera a la mezcla base
Dejar enfriar completamente, cubrir con film transparente y guardar en la nevera. Se puede calentar ligeramente en el microondas antes de servir.
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