Un clásico postre británico reconfortante y cremoso

El budín de pan y mantequilla es un postre tradicional británico que nació como una forma ingeniosa de aprovechar el pan del día anterior. Su origen se remonta a la época victoriana, cuando no se desperdiciaba ningún alimento. Este humilde postre se convirtió en un clásico reconfortante que ha pasado de generación en generación, especialmente popular durante los fríos meses de invierno.
La textura de este budín es una deliciosa combinación: la parte superior se hornea hasta quedar crujiente y dorada, mientras que el interior permanece suave, cremoso y esponjoso. El pan absorbe la rica mezcla de huevos, leche y azúcar, transformándose en una especie de natilla horneada con trozos de pan caramelizados. La mantequilla derretida se integra perfectamente, aportando un sabor profundo y mantecoso.
El sabor es reconfortante y familiar, con notas de vainilla, canela y un toque cítrico de la ralladura de limón. Las pasas añaden dulzura natural y pequeños estallidos de sabor en cada bocado. Es un postre que evoca nostalgia y calidez, perfecto para compartir en familia.
Para la presentación, se sirve caliente directamente del molde, espolvoreado con azúcar glas o acompañado de nata montada o helado de vainilla. La costra dorada y crujiente contrasta maravillosamente con el interior cremoso. Se puede decorar con unas hojas de menta fresca o unas bayas rojas para añadir color.
Este postre es increíblemente versátil: se puede preparar con diferentes tipos de pan, desde brioche hasta pan de leche, y personalizar con frutos secos, chocolate o frutas de temporada. Es ideal para preparar con antelación y hornear justo antes de servir.
Un consejo importante es dejar reposar el budín unos minutos después de hornear para que se asiente y sea más fácil de cortar. Esto también permite que los sabores se integren mejor. Sirve este clásico británico y disfruta de un pedazo de historia culinaria reconfortante.
Añade 100g de chocolate negro picado a la mezcla de huevo y sustituye 50g de azúcar por azúcar moreno.
Sustituye la leche y nata por alternativas vegetales como leche de almendra y nata de coco.
Añade 2 manzanas peladas y cortadas en cubos junto con una cucharadita extra de canela.
Guarda el budín completamente frío en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, coloca porciones individuales en el microondas o calienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos.
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