Buñuelos caseros con miel de piloncillo y canela

Lo primero que conviene ajustar es la temperatura del aceite. Si está demasiado frío, los buñuelos absorberán grasa y quedarán pesados; si está demasiado caliente, se dorarán por fuera antes de cocinarse por dentro. Usa un termómetro o prueba con un trocito de masa: debe burbujear y subir a la superficie en unos segundos. 180°C es el punto ideal.
El éxito de la masa está en dos puntos: que la leche esté tibia (no caliente, para no cocinar los ingredientes) y el amasar durante 10-15 minutos. Este trabajo desarrolla el gluten, que es lo que le dará esa textura elástica y resistente para estirarla muy fina sin que se rompa. Después, el reposo de 30 minutos bajo un paño húmedo es clave para que se relaje y sea más manejable.
Al estirar, hazlo sobre una superficie bien enharinada y busca que los círculos queden lo más finos posible, casi translúcidos. Si la masa se encoge o se resiste, déjala reposar otros 5 minutos; el gluten está demasiado tenso. Freírlos de uno en uno o con mucho espacio entre ellos para que el aceite no baje de temperatura de golpe. Dóralos por ambos lados en 1-2 minutos y escúrrelos bien sobre papel absorbente.
Para la miel, disuelve el piloncillo rallado a fuego medio revolviendo constantemente para que no se pegue. Una vez disuelto, baja el fuego y deja que reduzca y espese unos 20-25 minutos. Quedará con una consistencia de jarabe, no demasiado espesa. Cuela para retirar la cáscara de naranja y las ramas de canela.
El momento de servir es crucial. Espolvorea la mezcla de azúcar glass y canela o baña con la miel justo antes de llevar a la mesa, para que los buñuelos mantengan su crujiente. Si los preparas con antelación, guárdalos sin decorar en un lugar seco y caliéntalos ligeramente en el horno antes de servir.
Agregar 100g de queso fresco desmenuzado a la masa para un sabor salado-dulce
Rellenar los buñuelos con cajeta o dulce de leche antes de freír
Sustituir la leche por leche vegetal, los huevos por semillas de chía y la mantequilla por aceite de coco
Almacenar en un recipiente hermético separados por papel encerado. No refrigerar para mantener la textura crujiente. Recalentar en horno a 180°C por 5 minutos antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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