El clásico empanado relleno de jamón y queso

El cachopo asturiano es uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía del norte de España. Se trata de un filete de ternera empanado y relleno de jamón serrano y queso fundente, que se fríe hasta conseguir una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro. Originario de Asturias, este plato ha conquistado toda España por su sabor contundente y su presentación espectacular.
La combinación de sabores es exquisita: la ternera aporta su jugosidad y sabor carnoso, mientras que el jamón serrano añade un toque salado y ahumado que contrasta perfectamente con la cremosidad del queso fundido. El empanado crujiente, dorado a la perfección, envuelve este tesoro culinario creando una experiencia gastronómica única en cada bocado.
La textura es fundamental en el cachopo: debe ser crujiente al exterior pero tierno al interior, con el queso perfectamente fundido que se extiende al cortarlo. El secreto está en el grosor adecuado de la carne y en el proceso de empanado, que debe hacerse con cuidado para que no se desarme durante la fritura.
Para presentar el cachopo, se recomienda servirlo inmediatamente después de freír, cortado en porciones para mostrar el interior fundente. Tradicionalmente se acompaña con patatas fritas y pimientos del piquillo, aunque también puede servirse con ensalada o verduras asadas. La presentación debe ser generosa, reflejando la abundancia característica de la cocina asturiana.
Este plato es ideal para ocasiones especiales o para impresionar a invitados, aunque también se ha convertido en un clásico de los restaurantes de toda España. Su preparación requiere cierta técnica pero los resultados valen la pena, creando un plato que satisface incluso a los paladares más exigentes.
Un consejo importante es utilizar filetes de ternera de buena calidad y del grosor adecuado, ni demasiado finos que se rompan ni demasiado gruesos que no se cocinen uniformemente. El queso debe ser de buena calidad para lograr ese fundido cremoso que caracteriza al auténtico cachopo asturiano.
Sustituye la ternera por filetes de pechuga de pollo para una versión más ligera.
Añade champiñones salteados al relleno junto con el jamón y el queso.
Sustituye la carne por berenjenas asadas y el jamón por pimientos asados.
Guarda los cachopos ya cocinados en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colócalos en el horno a 180°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura crujiente.