Dulce de leche de cabra artesanal con toque de vainilla y canela

La cajeta es uno de los dulces más emblemáticos de la gastronomía mexicana, con orígenes que se remontan a la época colonial. Este manjar cremoso y sedoso se elabora tradicionalmente con leche de cabra, aunque también existen versiones con leche de vaca. Su nombre proviene de las cajas de madera en las que se transportaba y almacenaba durante el siglo XIX, y hoy en día es un postre apreciado en todo el país.
El proceso de elaboración de la cajeta requiere paciencia y atención constante, ya que la leche debe reducirse lentamente durante horas hasta alcanzar la consistencia perfecta. Durante la cocción, los azúcares se caramelizan naturalmente, otorgando a la cajeta su característico color ámbar profundo y su sabor complejo que combina notas dulces, ligeramente saladas y con un toque terroso único de la leche de cabra.
La textura de una buena cajeta debe ser suave, cremosa y sedosa al paladar, con una viscosidad que permita verterla lentamente pero sin ser demasiado líquida. Al enfriarse, adquiere una consistencia más firme pero manteniendo su untuosidad característica. El equilibrio perfecto entre dulzor y acidez es lo que distingue a una cajeta artesanal de calidad.
Para la presentación, la cajeta se sirve tradicionalmente en pequeños frascos de vidrio o en platos individuales. Se puede acompañar con pan dulce, galletas marías, obleas o fruta fresca como plátano o fresas. También es excelente para rellenar postres como churros, crepas o pasteles, o simplemente para disfrutar con una cuchara.
La versatilidad de la cajeta la convierte en un ingrediente fundamental de la repostería mexicana. Desde el famoso pastel de tres leches con cajeta hasta los rollos de cajeta y nuez, este dulce ha inspirado innumerables creaciones culinarias. Su sabor distintivo y su textura cremosa la hacen irresistible para cualquier amante de los postres.
Un consejo importante es que la cajeta casera mejora con el tiempo, ya que los sabores se integran y desarrollan mayor complejidad. Se puede conservar en refrigeración durante varias semanas, siempre que se mantenga en un recipiente hermético. Al servirla, se puede calentar ligeramente para que recupere su fluidez original.
Sustituye la leche de cabra por leche entera de vaca para un sabor más suave y tradicional
Agrega 100g de nuez picada durante los últimos 10 minutos de cocción
Cocina por más tiempo hasta obtener un color más oscuro y sabor más intenso a caramelo
Conservar en frascos de vidrio herméticamente cerrados en el refrigerador. La cajeta puede desarrollar una capa fina de azúcar en la superficie, lo cual es normal. Antes de usar, revolver suavemente.
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