Una guarnición aromática y saludable con notas mediterráneas

La calabaza asada con cilantro es una guarnición que combina la dulzura natural de la calabaza con el aroma fresco y cítrico del cilantro. Este plato tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde las verduras asadas son un elemento fundamental de la dieta. La técnica de asado realza los azúcares naturales de la calabaza, creando una textura tierna por dentro y ligeramente caramelizada por fuera.
El cilantro fresco añade un contraste vibrante con su sabor herbáceo y notas cítricas que cortan la dulzura de la calabaza. Esta combinación crea un equilibrio perfecto entre lo terroso y lo fresco, lo dulce y lo aromático. La calabaza se transforma en el horno, adquiriendo una textura mantecosa que se deshace en la boca.
Para la presentación, se recomienda servir la calabaza en una fuente amplia, espolvoreada generosamente con cilantro fresco picado y un chorrito final de aceite de oliva virgen extra. Las rodajas de calabaza pueden disponerse en círculo o en capas, creando un efecto visual atractivo. El color naranja intenso de la calabaza contrasta maravillosamente con el verde brillante del cilantro.
Esta guarnición es versátil y puede acompañar desde carnes asadas hasta platos vegetarianos principales. Su preparación es sencilla pero el resultado es sofisticado, ideal para impresionar a los invitados sin complicaciones en la cocina. El aroma que desprende durante el horneado es irresistible y anticipa la delicia que está por llegar.
Se recomienda elegir calabazas de temporada, preferiblemente de la variedad butternut o kabocha, que tienen una textura más densa y dulce. El punto exacto de cocción se alcanza cuando la calabaza está tierna pero no deshecha, manteniendo su forma pero permitiendo que un tenedor la atraviese sin resistencia.
Para un toque final, se puede añadir unas semillas de calabaza tostadas o unos frutos secos picados para aportar crujiente. Esta guarnición también funciona excelentemente a temperatura ambiente, lo que la hace perfecta para preparar con antelación en cenas o reuniones familiares.
Espolvorea 100g de queso feta desmenuzado sobre la calabaza caliente justo antes de servir para un toque cremoso y salado
Añade 50g de nueces o almendras tostadas y picadas junto con el cilantro para textura crujiente
Incorpora 1 chile fresco picado a la mezcla de especias para un toque picante mediterráneo
Guarda la calabaza asada en un recipiente hermético en el refrigerador. El cilantro fresco es mejor añadirlo justo antes de servir. Para recalentar, usa el horno a 180°C durante 10 minutos o en sartén a fuego medio.