Cubos dorados y cremosos con el toque justo de nuez moscada

Si alguna vez te quedó regular, seguramente fue por no respetar el espacio entre los cubos en la bandeja. Si se amontonan, se cuecen al vapor en lugar de asarse y no consigues esos bordes caramelizados que buscas.
El otro punto clave es la nuez moscada. Usa una entera y rállala en el momento; la que ya viene molida pierde casi todo su aroma. Con una cucharadita es suficiente, es una especia potente que no debe tapar el sabor dulce de la calabaza.
Para que quede perfecta, precalienta el horno a 200°C y no te saltes darles la vuelta a los cubos a la mitad del tiempo de horneado, sobre el minuto 20. Así se doran por todos lados. El punto exacto lo sabrás cuando un tenedor se clave sin resistencia, pero aún mantenga su forma. Si la dejas demasiado, se deshará en puré.
Si te sobra, guárdala en la nevera y recaliéntala en el horno o en una sartén para que recupere textura. La miel y las nueces son opcionales; añádelas al final, solo si te apetece un contraste de textura y un punto extra de dulzor.
Añade trozos de queso de cabra durante los últimos 5 minutos de horneado para que se derrita ligeramente
Añade una pizca de pimienta de cayena o chile en polvo al mezclar las especias
Sustituye la nuez moscada por una mezcla de romero y tomillo fresco picado
Guarda la calabaza asada en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colócala en el horno a 180°C durante 10-15 minutos o en el microondas a potencia media durante 2-3 minutos.
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23 de febrero de 2026
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