Un caldo concentrado y aromático perfecto para sopas, salsas y guisos

Este caldo de tomate triturado con verduras es la esencia misma de la cocina casera española. Nacido de la tradición de aprovechar los productos de la huerta en su punto óptimo de maduración, representa la sabiduría culinaria que pasa de generación en generación. La slow cooker o cocción lenta permite extraer todos los matices de sabor de las verduras sin apresurar el proceso, creando un caldo que es mucho más que la suma de sus partes.
El sabor es profundamente umami, con la acidez natural del tomate perfectamente equilibrada por la dulzura de la cebolla y la zanahoria. El apio aporta un toque terroso y herbal, mientras que el ajo infunde su característico aroma que se integra armoniosamente en el conjunto. Cada sorbo revela capas de sabor que se han desarrollado pacientemente durante horas de cocción lenta.
La textura es suave y sedosa, con el tomate completamente desintegrado que aporta cuerpo sin necesidad de espesantes artificiales. Las verduras se cocinan hasta el punto de entregar todo su jugo y sabor al caldo, quedando tan tiernas que prácticamente se funden con el líquido. El resultado es un caldo rico, aterciopelado y con una consistencia perfecta para múltiples usos culinarios.
Para la presentación, se recomienda colar el caldo cuidadosamente para obtener un líquido cristalino y libre de impurezas. Se puede servir caliente en tazones individuales adornados con una ramita de perejil fresco, o utilizarse como base excepcional para risottos, sopas y guisos. Su color rojo anaranjado intenso es visualmente atractivo y promete un sabor reconfortante.
Este caldo es especialmente versátil en la cocina diaria. Puede congelarse en porciones individuales para tener siempre a mano un ingrediente de calidad. Su elaboración en slow cooker lo hace ideal para preparar por la mañana y tener listo al final del día, llenando la casa con aromas tentadores que anticipan una comida deliciosa.
El secreto de este caldo está en la paciencia y la calidad de los ingredientes. Utilizar tomates maduros de temporada marca una diferencia notable en el sabor final. No escatimar en el tiempo de cocción permite que los sabores se desarrollen completamente, creando un caldo que puede elevar cualquier plato al que se añada.
Añade 1-2 chiles secos enteros o una cucharadita de copos de chile durante la cocción para un caldo con un toque picante ideal para sopas mexicanas.
Incorpora 200g de setas variadas (shiitake, champiñones, portobello) laminadas para añadir profundidad de sabor y notas terrosas.
Asa las verduras en el horno a 200°C durante 30 minutos antes de añadirlas a la slow cooker para un caldo con sabores caramelizados y ahumados.
Dejar enfriar completamente a temperatura ambiente antes de refrigerar o congelar. En refrigerador conservar en recipiente hermético hasta 5 días. Para congelar, utilizar bolsas o recipientes aptos para congelación, dejando espacio para la expansión. Descongelar en refrigerador durante 24 horas antes de usar.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.