Una sopa tradicional ecuatoriana con albóndigas de carne y vegetales frescos

El Caldo de Bolas es una sopa emblemática de la cocina ecuatoriana, especialmente popular en la región andina. Esta receta combina la riqueza de un caldo de res aromático con la suavidad de albóndigas caseras rellenas de huevo y especias. Su origen se remonta a las tradiciones culinarias indígenas que se fusionaron con influencias españolas durante la época colonial, creando un plato que hoy representa la identidad gastronómica del Ecuador.
El sabor del Caldo de Bolas es profundamente reconfortante, con notas terrosas de la carne de res y el toque fresco de los vegetales. Las albóndigas aportan una textura suave y jugosa que contrasta perfectamente con el caldo transparente. Cada bocado ofrece una experiencia completa: primero el caldo aromático, luego la carne tierna de las albóndigas y finalmente el sorprendente relleno de huevo cocido en su interior.
La textura juega un papel fundamental en este plato. El caldo debe ser claro pero con cuerpo, las albóndigas deben mantenerse firmes sin deshacerse, y los vegetales deben conservar cierto grado de firmeza para aportar contraste. La combinación de cebolla, ajo, cilantro y comino crea un perfil de sabor complejo que se desarrolla durante la cocción lenta.
Para la presentación tradicional, se sirve en platos hondos individuales con las albóndigas en el centro, rodeadas de los vegetales y cubiertas con el caldo transparente. Se adorna con cilantro fresco picado y se acompaña con rodajas de aguacate y ají criollo al gusto. La sopa debe servirse bien caliente para apreciar todos sus aromas.
Este plato es ideal para días fríos o como comida principal familiar los fines de semana. Su preparación requiere paciencia pero los resultados son extraordinariamente satisfactorios. El Caldo de Bolas no solo alimenta el cuerpo sino también el alma, recordando las cocinas de las abuelas ecuatorianas donde el amor se mide en horas de cocción.
Un consejo importante es no apresurar la cocción del caldo - cuanto más tiempo se cocine a fuego lento, más rico y concentrado será su sabor. También es fundamental dejar reposar las albóndigas antes de incorporarlas al caldo para que mantengan su forma durante la cocción.
Sustituir la carne de res por pollo y preparar las albóndigas solo con carne molida de pollo. El caldo resultará más ligero pero igualmente sabroso.
Preparar un caldo de verduras intenso y hacer las albóndigas con lentejas cocidas, quinoa y vegetales picados. Rellenar con media bola de queso fresco en lugar de huevo duro.
Dejar enfriar completamente el caldo y las albóndigas por separado. Guardar en recipientes herméticos en el refrigerador. Para recalentar, calentar el caldo primero y luego agregar las albóndigas para calentarlas suavemente.
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