Un caldo reconstituyente, rico en sabor y colágeno

Para ahorrar tiempo sin liarla, haz esto primero: lava y corta todas las verduras en trozos grandes, pero no peles la cebolla. Córtala en cuartos dejando la raíz para que no se deshaga durante la larga cocción. Así evitas que enturbie el caldo. El otro punto clave es usar agua fría para cubrir los ingredientes, nunca caliente. Esto ayuda a extraer mejor la gelatina de los huesos.
No te saltes dorar los huesos en la olla con un poco de aceite. Esos 8-10 minutos son los que crean la base de sabor tostado y profundo. Luego, añade las verduras y el jengibre en rodajas gruesas para que sofrían unos minutos y suelten su aroma.
Una vez que añadas el agua y las hierbas, lleva a ebullición y luego baja el fuego al mínimo. Aquí viene la paciencia: deja que hierva suavemente, con la olla parcialmente tapada, durante 3-4 horas. Durante la primera hora, retira con una cuchara la espuma que se forme en la superficie; son impurezas que pueden enturbiar el caldo. Después, déjalo tranquilo.
Para colar, usa un colador fino y no aprietes demasiado las verduras, solo un ligero presionado. Si las exprimes, el caldo puede quedar turbio. Sazona con sal al final, nunca al principio, porque el líquido se reduce y podrías pasarte.
Si el caldo te queda muy claro y quieres más cuerpo, la próxima vez usa más huesos con médula o déjalo reducir a fuego suave unos minutos más después de colar. Para servirlo, el limón y el cilantro fresco son clave: añádelos en el plato, no durante la cocción, para que den frescura y acidez. Se conserva bien en la nevera 4-5 días o se puede congelar por meses.
Añade 2 cucharadas de pasta de miso al final de la cocción, disolviéndola bien en el caldo caliente para un sabor umami intenso.
Incorpora 2 tallos de limoncillo, 4 hojas de lima kaffir y 2 chiles tailandeses durante la cocción para un caldo aromático y picante.
Añade 1 cucharada de cúrcuma en polvo o 50g de cúrcuma fresca rallada junto con el jengibre para propiedades antiinflamatorias adicionales.
Deja enfriar completamente el caldo a temperatura ambiente, luego transfiere a recipientes herméticos y refrigera. Para congelar, vierte en cubiteras o bolsas de congelación y congela hasta 3 meses.
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23 de febrero de 2026
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