Caldo intenso con pollo, berenjena tierna y perejil fresco

El punto delicado de esta receta está en el primer hervor del caldo. Cuando pongas el pollo con el agua fría al fuego, no te vayas. En cuanto empiece a hervir, baja el fuego para que solo burbujee suavemente y, con una espumadera, retira toda la espuma que se forme en la superficie durante los primeros 10-15 minutos. Si la dejas, el caldo quedará turbio y con un sabor menos limpio.
Mientras cuece el caldo, aprovecha para preparar las verduras. Aquí hay otro detalle importante: saltea la berenjena en cubos antes de añadirla al caldo. Con 5-7 minutos en la sartén con un poco de aceite basta para que se dore por fuera y quede firme. Si la echas cruda directamente al caldo, puede soltar mucho agua y quedar con una textura blanda y poco apetecible.
Respecto al tiempo, el caldo necesita su hora a fuego lento con todas las verduras y aromáticos para soltar todo su sabor. Pasado ese tiempo, cuela todo y desecha las verduras cocidas (cebolla, zanahoria, apio...), que ya habrán cumplido su misión. Solo nos interesa el caldo limpio y la carne del pollo, que desmenuzarás y cortarás en trozos.
Para terminar, vuelve el caldo colado a la olla y añade primero las patatas. Déjalas cocer unos 10 minutos antes de incorporar la berenjena salteada y el puerro. Así te aseguras de que todo quede en su punto: las patatas tiernas y la berenjena con cuerpo. El pollo desmenuzado se añade al final, solo para calentar.
El toque final es el perejil fresco. Pícalo y añade la mitad justo al apagar el fuego, para que infusione ligeramente. Sirve el caldo bien caliente y espolvorea el resto por encima, para que aporte su aroma y color vivo. Prueba y ajusta el punto de sal en este momento, nunca antes, porque el caldo se habrá reducido y concentrado.
Si te sobra, guárdalo en la nevera. Este caldo mejora al día siguiente, cuando los sabores se asientan. Al recalentarlo, hazlo a fuego suave para no romper las verduras. Si ves que ha quedado muy espeso, puedes añadir un poco de agua caliente.
Añadir 100g de fideos finos durante los últimos 5 minutos de cocción para una sopa más sustanciosa.
Sustituir el pollo por 200g de champiñones y usar caldo de verduras en lugar de agua. Añadir un poco de miso para profundidad de sabor.
Añadir 1 chile fresco picado o 1 cucharadita de pimentón picante al caldo para darle un toque picante.
Dejar enfriar completamente el caldo, luego transferir a un recipiente hermético y refrigerar. Consumir dentro de 3 días. Para congelar, colocar en recipientes aptos para congelación y consumir dentro de 2 meses.
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23 de febrero de 2026
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