Caldo nutritivo con pollo, berenjena y el toque del romero

El truco que más ayuda en esta receta es empezar con el pollo entero con huesos y cubrirlo con agua fría. Esto, junto a la cocción lenta, es lo que hace que suelte toda su gelatina y el caldo quede con cuerpo y sabor. Si usas solo pechugas, el resultado será mucho más ligero y menos sabroso.
Cuando lleves el caldo a ebullición, baja el fuego inmediatamente para mantener un hervor suave. Es clave para que quede transparente y no se evapore demasiado líquido. No te saltes desespumar la superficie al principio; así eliminas las impurezas que pueden enturbiarlo. La cocción debe ser de 1 hora para que los huesos suelten todo su sabor.
Para la berenjena, no la añadas directamente al caldo. Sáltala aparte en una sartén con aceite hasta que esté dorada y tierna. Así evitas que se deshaga y aporta un sabor más profundo. Si la echas cruda, se pondrá blanda y puede amargar el caldo.
Al colar, no aprietes demasiado las verduras contra el colador. Presiona ligeramente para extraer el líquido, pero si las aplastas, el caldo puede quedar turbio. Deja que el caldo repose unos minutos para que la grasa suba a la superficie y así poder retirarla fácilmente con una cuchara.
El momento de sazonar es al final. Prueba el caldo después de añadir el pollo desmenuzado y la berenjena, y ajusta la sal y la pimienta entonces. La sal del principio solo era para el pollo y las verduras base, que luego se desechan.
Si te sobra, guárdalo en la nevera hasta 3 días. Al enfriarse, es normal que gelifique por la gelatina del pollo; al calentarlo volverá a su estado líquido. Para recalentar, hazlo a fuego bajo para que no se evapore el sabor.
Añadir 2 tomates maduros pelados y picados junto con la berenjena para un sabor más mediterráneo y ligeramente ácido.
Usar pechuga de pollo sin piel en lugar de pollo entero con huesos y reducir la cantidad de aceite de oliva a la mitad.
Añadir 1 chile rojo fresco picado o 1/2 cucharadita de copos de chile al caldo durante la cocción para un toque picante.
Dejar enfriar completamente el caldo antes de transferirlo a un recipiente hermético. Conservar en refrigerador hasta 3 días. Para congelar, colocar en recipientes aptos para congelación y conservar hasta 2 meses. Descongelar en refrigeración durante la noche y calentar a fuego medio antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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