Una sopa reconfortante y aromática con el toque mediterráneo del romero

Este caldo de pollo casero con berenjena y romero es una receta tradicional que combina la calidez de un caldo de pollo con la textura cremosa de la berenjena y el aroma herbal del romero. Originario de la cocina mediterránea, este plato representa la esencia de la cocina casera reconfortante, perfecta para días fríos o cuando se necesita un alimento que nutra tanto el cuerpo como el alma.
La berenjena aporta una textura suave y carnosa que se integra perfectamente en el caldo, absorbiendo los sabores del pollo y las hierbas aromáticas. El romero, con su distintivo aroma a pino y cítricos, eleva el perfil de sabor del caldo, creando una combinación que recuerda a los campos mediterráneos. Cada cucharada ofrece una experiencia sensorial completa, desde el caldo dorado y transparente hasta los trozos tiernos de pollo y berenjena.
La preparación de este caldo es un proceso que requiere paciencia pero que recompensa con creces. La cocción lenta permite que los huesos de pollo liberen su gelatina natural, dando como resultado un caldo rico y nutritivo con cuerpo. La berenjena se añade en la etapa final para mantener su textura y evitar que se deshaga completamente en el caldo.
Para la presentación, se recomienda servir el caldo en cuencos hondos, adornado con unas hojas frescas de romero y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. La combinación de colores -el dorado del caldo, el morado de la piel de berenjena y el verde del romero- crea una presentación visualmente atractiva que anticipa la riqueza de sabores que contiene.
Este caldo es especialmente reconfortante durante los meses de invierno o cuando se necesita un alimento nutritivo después de un día agotador. Su versatilidad permite adaptarlo a diferentes gustos, añadiendo más verduras o ajustando la intensidad del romero según preferencia personal.
Desde el punto de vista nutricional, este caldo es una excelente fuente de proteínas, minerales y colágeno natural proveniente de los huesos de pollo. La berenjena aporta fibra y antioxidantes, mientras que el romero tiene propiedades antiinflamatorias y digestivas, haciendo de este plato una opción saludable y completa.
Añadir 2 tomates maduros pelados y picados junto con la berenjena para un sabor más mediterráneo y ligeramente ácido.
Usar pechuga de pollo sin piel en lugar de pollo entero con huesos y reducir la cantidad de aceite de oliva a la mitad.
Añadir 1 chile rojo fresco picado o 1/2 cucharadita de copos de chile al caldo durante la cocción para un toque picante.
Dejar enfriar completamente el caldo antes de transferirlo a un recipiente hermético. Conservar en refrigerador hasta 3 días. Para congelar, colocar en recipientes aptos para congelación y conservar hasta 2 meses. Descongelar en refrigeración durante la noche y calentar a fuego medio antes de servir.
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