Una sopa reconfortante y nutritiva con pollo tierno y verduras frescas

Este caldo de pollo con repollo es una receta tradicional que combina la suavidad del pollo con la textura crujiente del repollo y el sabor aromático de especias suaves como el laurel y el tomillo. Originario de la cocina casera mexicana, este plato representa el confort alimenticio en su máxima expresión, perfecto para días fríos o cuando se necesita una comida reconfortante y nutritiva.
El caldo se prepara lentamente para extraer todo el sabor del pollo y los huesos, creando una base rica y aromática. El repollo se añade en el momento justo para mantener su textura ligeramente crujiente, contrastando perfectamente con la carne tierna del pollo. Las especias suaves como laurel, tomillo y pimienta negra aportan notas herbales sin dominar el sabor principal.
La textura de este caldo es equilibrada: el líquido es claro pero sabroso, las verduras mantienen su consistencia y el pollo se deshace fácilmente. Cada cucharada ofrece una combinación perfecta de proteínas, vegetales y aromas que reconfortan desde el primer sorbo hasta el último.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos individuales, colocando primero el pollo y las verduras, luego vertiendo el caldo caliente por encima. Decorar con un poco de cilantro fresco picado y una rodaja de limón al lado para que cada comensal pueda ajustar la acidez a su gusto.
Este caldo es ideal para toda la familia, desde los más pequeños hasta los mayores, ya que es fácil de digerir y muy nutritivo. Puede servirse como plato principal acompañado de tortillas calientes o pan crujiente, o como entrada para una comida más completa.
Un consejo importante es dejar reposar el caldo unos minutos después de cocinar para que los sabores se integren completamente. También se puede preparar con anticipación, ya que sabe aún mejor al día siguiente cuando los ingredientes han tenido tiempo de maridarse perfectamente.
Añade 200g de fideos de huevo o pasta pequeña durante los últimos 8-10 minutos de cocción.
Añade 1-2 chiles serranos enteros al caldo base para un toque picante suave.
Incluye chayote, ejotes y elote cortado en rodajas junto con las otras verduras.
Deja enfriar completamente el caldo, luego guárdalo en recipientes herméticos en el refrigerador. Para congelar, coloca en bolsas o recipientes aptos para congelador por hasta 2 meses.
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