Caldo sustancioso con verduras salteadas y orégano

El secreto para que salga bien está en empezar con el agua fría. Cubrir los huesos y la carne ya dorados con los 3 litros de agua fría, no caliente, es clave para que la gelatina de los huesos se extraiga lentamente y el caldo quede con más cuerpo y sabor. Si usas agua caliente, las proteínas se sellan rápido y el caldo sale más claro pero menos sustancioso.
No te saltes el paso de dorar la ternera y los huesos antes de añadir el agua. Esos cinco minutos a fuego medio-alto crean el fondo de sabor. Luego, añade todas las verduras para el caldo (cebolla, zanahoria, puerro, ajo, apio) y sofríelas otros cinco minutos. Verás cómo se potencia el aroma.
Una vez todo en la olla y cubierto de agua, añade el laurel y la pimienta y llévalo a ebullición. Aquí viene otro punto importante: baja el fuego al mínimo para que solo hierva suavemente y cocina durante las 2 horas completas. La cocción a fuego lento evita que el caldo se enturbie demasiado. No dejes de espumar: retira con una cuchara la espuma e impurezas que suban a la superficie, sobre todo durante la primera media hora. Así el caldo quedará más limpio.
Para desgrasar bien, lo más práctico es colar el caldo y dejarlo reposar unos minutos. La grasa subirá a la superficie y podrás retirarla fácilmente con una cuchara. Si tienes tiempo, déjalo enfriar del todo en la nevera; la grasa se solidificará arriba y la podrás retirar en bloque.
Mientras reposa el caldo, prepara las acelgas. Aquí hay un truco: corta los tallos y las hojas por separado. En una sartén con aceite de oliva, saltea primero los tallos durante 5 minutos, porque son más duros. Luego añade las hojas y cocina hasta que se ablanden. Justo al final, añade el orégano seco y el pimentón dulce y remueve bien para que no se quemen.
Para el final, desmenuza la carne de ternera que has cocido en el caldo (estarán muy tiernos). Vuelve a poner el caldo colado y desgrasado en una olla limpia, añade la carne y las acelgas salteadas y calienta todo junto unos 10 minutos a fuego medio para que se integren los sabores. Prueba y ajusta el punto de sal entonces, no antes.
Si te sobra, este caldo se conserva muy bien en la nevera 3-4 días. También puedes congelarlo. Al recalentarlo, si ha gelificado (señal de que tiene mucha gelatina, ¡bien hecho!), se volverá líquido de nuevo al calentarlo.
Sustituir la mitad de la ternera por huesos y carne de pollo para un sabor más suave
Añadir garbanzos o judías blancas cocidas en el último paso para hacerlo más sustancioso
Eliminar la carne y usar solo huesos, y reducir el tiempo de cocción a 1 hora
Dejar enfriar completamente el caldo antes de guardar en recipientes herméticos. Se puede refrigerar hasta 3 días o congelar por 3 meses. Calentar a fuego medio antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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