Un caldo reconfortante y nutritivo con el sabor profundo de la ternera y la suavidad de la berenjena

Este caldo de ternera casero con berenjena y perejil es una receta tradicional que evoca los sabores de la cocina española más auténtica. Se trata de un plato reconfortante, perfecto para los días fríos o cuando necesitamos un alimento que nos proporcione energía y bienestar. La ternera aporta un sabor profundo y carnoso, mientras que la berenjena añade una textura suave y cremosa que se integra perfectamente en el caldo.
La preparación de este caldo requiere paciencia, ya que el secreto está en la cocción lenta que permite extraer todos los sabores de los huesos y la carne. La berenjena, previamente salada para eliminar su amargor natural, se cocina hasta quedar tierna y se deshace parcialmente en el caldo, espesándolo de forma natural sin necesidad de añadir harinas o espesantes artificiales. El perejil fresco añadido al final aporta un toque de frescura y color que contrasta con la riqueza del caldo.
En cuanto al sabor, este caldo presenta un equilibrio perfecto entre lo carnoso de la ternera, la suavidad terrosa de la berenjena y la nota herbal del perejil. La cebolla, el ajo y las zanahorias aportan dulzor natural, mientras que el laurel y la pimienta negra añaden complejidad aromática. Cada cucharada es un viaje sensorial que reconforta tanto el cuerpo como el espíritu.
Para la presentación, se recomienda servir el caldo bien caliente en boles hondos, espolvoreando perejil fresco picado por encima. Se puede acompañar con rebanadas de pan crujiente tostado con aceite de oliva, ideal para mojar en el caldo. La textura debe ser sedosa pero con cuerpo, permitiendo distinguir los trozos tiernos de ternera y los fragmentos de berenjena.
Este plato es especialmente valorado por sus propiedades nutritivas, ya que el caldo de huesos de ternera es rico en colágeno, minerales y aminoácidos esenciales. La berenjena aporta fibra y antioxidantes, convirtiendo esta sopa en una opción saludable y equilibrada. Es ideal para recuperarse de enfermedades o simplemente para disfrutar de una comida reconfortante en familia.
Un consejo importante es dejar reposar el caldo una vez terminada la cocción, ya que esto permite que los sabores se integren aún más. Además, se puede preparar con antelación y conservar en la nevera durante varios días, mejorando su sabor con el paso del tiempo. La versatilidad de esta receta permite adaptarla según los gustos personales, añadiendo otras verduras o ajustando el nivel de sal.
Sustituye la ternera por pollo, usando un pollo entero o piezas con hueso. El tiempo de cocción se reduce a 1 hora y media.
Omite la carne y huesos, usando solo verduras. Añade setas shiitake secas para dar umami y algas kombu para minerales.
Añade una guindilla seca o una cucharadita de pimentón picante al caldo durante la cocción para darle un toque picante.
Deja enfriar completamente el caldo antes de guardarlo en recipientes herméticos. Conserva en la nevera hasta 4 días. Para congelar, vierte en recipientes aptos para congelación dejando espacio para la expansión y congela hasta 3 meses.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.