Un reconfortante caldo tradicional español con el sabor intenso de la ternera y el toque aromático del orégano

Este caldo de ternera casero es un clásico de la cocina española que ha pasado de generación en generación. Su origen se remonta a las cocinas rurales donde se aprovechaba cada parte del animal para crear platos nutritivos y reconfortantes. La ternera, con su sabor suave pero profundo, se combina magistralmente con las verduras de temporada para crear una base aromática que calienta el cuerpo y el alma.
El sabor de este caldo es equilibrado y reconfortante, con notas terrosas de la ternera que se mezclan con la dulzura natural de las zanahorias y cebollas. Los pimientos aportan un toque ligeramente ahumado y el orégano fresco añade una nota herbácea que realza todos los sabores. La textura es ligera pero con cuerpo, perfecta para disfrutar en taza o como base para otras preparaciones.
La clave de este caldo está en la paciencia durante la cocción lenta, que permite extraer todo el colágeno y sabor de los huesos y la carne. Este proceso garantiza un caldo rico en nutrientes y con una gelatina natural que le da una textura sedosa al enfriarse. Es importante desgrasar bien el caldo para obtener un resultado limpio y digestivo.
Para la presentación, se recomienda servir en boles de barro calientes, acompañado de pan crujiente para mojar. Se puede decorar con unas hojas frescas de orégano o perejil picado para añadir color y frescura. En invierno, este caldo se convierte en el protagonista de la mesa, ideal para compartir en familia después de un día frío.
Este plato es versátil y puede adaptarse a diferentes gustos. Para los amantes de lo picante, se puede añadir un poco de guindilla durante la cocción. También se pueden incorporar otras verduras como apio o puerro para variar los sabores. La ternera puede sustituirse por pollo para una versión más ligera, manteniendo la esencia del caldo casero.
El caldo de ternera no solo es delicioso, sino también nutritivo. Es rico en proteínas, minerales y colágeno, ideal para fortalecer el sistema inmunológico. Tradicionalmente se ha utilizado como remedio casero para resfriados y malestares estomacales, gracias a sus propiedades reconstituyentes y fáciles de digerir.
Sustituye la ternera por un pollo entero troceado o muslos de pollo con hueso para una versión más ligera.
Añade 1 guindilla seca o 1 cucharadita de pimentón picante durante la cocción para darle un toque picante.
Añade fideos finos los últimos 5 minutos de cocción para convertirlo en una sopa completa.
Deja enfriar completamente el caldo a temperatura ambiente, luego transfiere a recipientes herméticos. Refrigera hasta 4 días. Para congelar, vierte en cubiteras o bolsas de congelación y congela hasta 3 meses.
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