Un caldo reconfortante y aromático con la profundidad de la ternera y el toque terroso de las setas

Este caldo de ternera casero con setas y tomillo es una receta tradicional que evoca los sabores más reconfortantes de la cocina española. La combinación de huesos de ternera, verduras aromáticas y setas silvestres crea un caldo rico y profundo que es perfecto para los días fríos o cuando necesitas un plato que te reconforte desde el primer sorbo.
La preparación comienza con el dorado de los huesos de ternera, un paso fundamental que aporta color y sabor caramelizado al caldo. Luego se añaden las verduras clásicas como cebolla, zanahoria y apio, que forman la base aromática. Las setas aportan un toque terroso y umami que complementa perfectamente la riqueza de la ternera, mientras que el tomillo fresco añade notas herbáceas y ligeramente florales.
La cocción lenta y prolongada es clave para extraer todo el sabor de los ingredientes. Durante las tres horas de cocción, los colágenos de los huesos se descomponen, creando una textura sedosa y un cuerpo sustancioso. El resultado es un caldo limpio pero intenso, con una capa de grasa que puede retirarse fácilmente si se prefiere un caldo más ligero.
Para la presentación, se recomienda servir el caldo bien caliente en cuencos hondos, con algunas setas enteras y ramitas de tomillo fresco como decoración. Puedes añadir fideos finos o trozos de pan tostado para hacerlo más sustancioso. Este caldo también funciona como base excepcional para otras preparaciones como risottos, salsas o guisos.
El secreto de este caldo está en la calidad de los ingredientes: huesos de ternera con médula para mayor sabor, setas frescas de temporada y tomillo recién cortado. Si no encuentras tomillo fresco, puedes sustituirlo por seco, pero reduce la cantidad a la mitad para evitar que domine el sabor.
Este plato es versátil y se adapta a diferentes ocasiones, desde una cena familiar reconfortante hasta una comida especial donde quieras impresionar con sabores auténticos y bien desarrollados. Se conserva perfectamente en el refrigerador durante varios días y su sabor incluso mejora al día siguiente.
Sustituye la mitad de los huesos de ternera por huesos de pollo para un sabor más suave y versátil
Omite los huesos de ternera y usa más setas variadas, añadiendo tomate triturado y algas kombu para profundidad de sabor
Añade fideos finos de huevo durante los últimos 5 minutos de cocción para una sopa más completa
Deja enfriar completamente el caldo, luego transfiere a recipientes herméticos. Refrigera por hasta 5 días. Para congelar, vierte en bolsas de congelación o recipientes, dejando espacio para expansión, y congela por hasta 3 meses.
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