Una sopa cálida y nutritiva perfecta para días fríos

Este caldo de judías verdes con cilantro es una sopa reconfortante que combina la frescura de las verduras con la profundidad de sabores que solo una cocción lenta puede proporcionar. Originario de la cocina casera española, este plato representa la esencia de la comida reconfortante, donde ingredientes simples se transforman en algo extraordinario a través del tiempo y el calor suave.
La textura del caldo es ligera pero sustanciosa, con las judías verdes manteniendo un agradable crujido mientras que las patatas se deshacen ligeramente para espesar naturalmente el líquido. El cilantro fresco añade un toque herbáceo y aromático que equilibra perfectamente con la dulzura natural de las zanahorias y el apio.
El sabor es complejo a pesar de su simplicidad: notas terrosas de las judías verdes, dulzura de las zanahorias, un fondo umami del caldo de verduras y el brillante toque final del cilantro. Cada cucharada transporta a la cocina de la abuela, donde los sabores se desarrollan lentamente y con cuidado.
Para la presentación, sirve el caldo en cuencos hondos con un ramito fresco de cilantro en el centro y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. El contraste del verde vibrante de las judías y el cilantro contra el caldo dorado crea una presentación visualmente atractiva que promete calidez y nutrición.
Esta sopa es especialmente reconfortante durante los meses de invierno o cuando se necesita un alimento que nutra tanto el cuerpo como el alma. La cocción lenta permite que todos los sabores se integren completamente, creando una armonía que no se logra con métodos de cocción más rápidos.
Para una experiencia completa, acompaña este caldo con pan crujiente recién horneado para mojar en el caldo. La combinación de texturas - el pan crujiente exterior con la miga esponjosa que absorbe el caldo - eleva este plato simple a una experiencia culinaria memorable.
Añade 500g de pechuga de pollo cortada en cubos al inicio de la cocción para una versión más proteica
Agrega 1 chile jalapeño picado o 1 cucharadita de copos de chile al sofrito inicial
Al final de la cocción, añade 200ml de nata para cocinar y mezcla bien
Deja enfriar completamente a temperatura ambiente antes de transferir a un recipiente hermético. Refrigera por hasta 4 días. Para congelar, usa recipientes individuales por hasta 3 meses.
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