Una sopa cremosa y reconfortante preparada en slow cooker

Este caldo de pimiento verde con perejil es una receta tradicional española que se ha adaptado para la cocción lenta en slow cooker. Originario de las regiones del norte de España, este plato combina la frescura de los pimientos verdes con la intensidad aromática del perejil fresco, creando una sopa reconfortante perfecta para los días fríos.
La textura de este caldo es suave y cremosa, gracias a la cocción prolongada que permite que los pimientos se deshagan completamente y liberen todos sus sabores. Los pimientos verdes aportan un sabor ligeramente amargo y terroso que se equilibra perfectamente con la frescura herbácea del perejil. La cocción lenta en slow cooker intensifica los sabores naturales de los ingredientes, creando un caldo profundo y satisfactorio.
El aroma que desprende esta sopa durante la cocción es simplemente delicioso, llenando la cocina con notas vegetales y herbáceas. La consistencia final es espesa pero no pesada, ideal para disfrutar como plato principal o como entrante en una comida más completa. La suavidad del puré de pimientos se complementa con pequeños trozos de vegetales que añaden textura.
Para la presentación, se recomienda servir el caldo bien caliente en cuencos individuales, adornado con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas hojas frescas de perejil picado. El contraste del verde intenso del perejil con el tono verde pálido del caldo crea una presentación visualmente atractiva. Se puede acompañar con rebanadas de pan crujiente para mojar.
Esta receta es especialmente versátil y se puede adaptar según la temporada y los gustos personales. La cocción en slow cooker permite prepararla con anticipación, ya que los sabores mejoran con el reposo. Es una opción excelente para comidas familiares o para tener lista cuando se necesita algo reconfortante y nutritivo.
El caldo de pimiento verde es una excelente fuente de vitaminas y antioxidantes, siendo bajo en calorías pero rico en sabor. Su preparación en slow cooker conserva mejor los nutrientes de los vegetales, haciendo de este plato una opción saludable y deliciosa para cualquier ocasión.
Añade 300g de pechuga de pollo cortada en trozos al inicio de la cocción para una versión más proteica.
Incorpora una guindilla seca o una cucharadita de pimentón picante para darle un toque picante al caldo.
Añade una lata de garbanzos escurridos durante los últimos 30 minutos de cocción para mayor textura y proteínas.
Dejar enfriar completamente, transferir a un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio antes de servir.
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