Una sopa reconfortante y nutritiva perfecta para días fríos

El caldo suave con pasta y judías verdes es una receta tradicional española que combina la sencillez de ingredientes frescos con el confort de una sopa casera. Este plato tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde las sopas de verduras y pasta han sido durante siglos una forma nutritiva y económica de alimentar a las familias. La receta evolucionó a partir de las sopas de cuchara típicas de la península ibérica, adaptándose a los ingredientes de temporada y a las necesidades nutricionales de cada región.
El sabor de este caldo es delicado pero profundamente reconfortante, con notas vegetales de las judías verdes que se equilibran perfectamente con la suavidad del caldo de verduras. La pasta aporta un toque de textura y cuerpo, creando una combinación armoniosa que satisface sin resultar pesada. La textura es ligera pero sustanciosa, con las judías verdes manteniendo un ligero crujido que contrasta agradablemente con la pasta cocida al dente.
Esta sopa es especialmente versátil y se puede adaptar según las preferencias personales o los ingredientes disponibles. Se recomienda utilizar judías verdes frescas de temporada para obtener el mejor sabor y textura, aunque también se pueden emplear congeladas si no se dispone de frescas. La elección de la pasta es igualmente flexible, siendo los fideos finos o la pasta pequeña las opciones más tradicionales.
Para la presentación, se sirve caliente en cuencos profundos, preferiblemente acompañada de un buen pan rústico para mojar. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir realza los sabores y añade un toque de brillo. Se puede espolvorear con un poco de queso parmesano rallado o perejil fresco picado para darle un toque final de color y sabor.
Esta receta es ideal para introducir verduras en la dieta de los más pequeños, ya que su sabor suave y textura agradable suele ser bien aceptada por los niños. Además, es una excelente opción para personas convalecientes o con digestiones delicadas, gracias a su naturaleza ligera y fácil de digerir.
El caldo suave con pasta y judías verdes representa la esencia de la cocina casera española: simple, nutritiva y llena de sabor. Es un plato que transmite calidez y cuidado, perfecto para compartir en familia o disfrutar en solitario en un día frío de invierno.
Añadir 200g de pechuga de pollo cortada en cubos pequeños al sofrito inicial para una versión más proteica
Triturar una parte de la sopa con una batidora de mano y mezclar con el resto para una textura más cremosa
Incorporar guisantes, espinacas o calabacín cortado en cubos para variar las verduras
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético y refrigerar. La pasta puede absorber líquido, por lo que es mejor consumir en 2-3 días. Calentar a fuego medio antes de servir.
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