Un entrante colorido y elegante con sabores terrosos y cremosos

El carpaccio de remolacha es una reinterpretación moderna del clásico carpaccio italiano, sustituyendo la carne cruda por finas láminas de remolacha cocida. Esta versión vegetariana combina la dulzura natural de la remolacha con la cremosidad ligeramente ácida del queso de cabra y el crujiente tostado de las avellanas.
Originario de Venecia, el carpaccio tradicional fue creado en 1950 por Giuseppe Cipriani en el Harry's Bar, pero esta adaptación vegetariana ha ganado popularidad en los últimos años como una opción ligera y colorida para entrantes sofisticados. La remolacha, con su intenso color magenta, crea una presentación espectacular que contrasta maravillosamente con el blanco del queso y el marrón dorado de las avellanas.
En cuanto al sabor, este plato ofrece una experiencia compleja y equilibrada. La remolacha aporta una dulzura terrosa que se complementa perfectamente con la acidez cremosa del queso de cabra. Las avellanas tostadas añaden textura crujiente y un sabor a nuez que redondea el conjunto, mientras que el aliño de limón y aceite de oliva realza todos los sabores sin enmascararlos.
La textura es otro de los puntos fuertes de este carpaccio. Las láminas finas de remolacha son tiernas pero con cuerpo, el queso de cabra se deshace suavemente en la boca y las avellanas proporcionan ese contraste crujiente tan satisfactorio. La combinación de estas tres texturas diferentes crea una experiencia sensorial completa en cada bocado.
Para la presentación, se recomienda disponer las láminas de remolacha en forma de flor o en círculos concéntricos en platos individuales planos. Espolvorear el queso de cabra desmenuzado de manera uniforme y distribuir las avellanas picadas estratégicamente. Finalizar con unas hojas de rúcula fresca y un chorrito final de aceite de oliva virgen extra para dar brillo y realzar los colores.
Este carpaccio es perfecto para cenas elegantes, celebraciones especiales o como entrante ligero en comidas más formales. Se sirve frío o a temperatura ambiente, lo que permite prepararlo con antelación, haciendo que sea una opción práctica para anfitriones que quieren disfrutar de sus propias fiestas.
Añadir láminas finas de naranja sanguina o pomelo rosado entre las de remolacha para un toque cítrico refrescante.
Sustituir el queso de cabra por tofu ahumado desmenuzado o por una crema de anacardos con limón y ajo.
Añadir hierbas frescas picadas como eneldo, cebollino o perejil sobre el carpaccio para mayor frescura.
Guardar los componentes por separado en recipientes herméticos. La remolacha laminada puede oscurecerse ligeramente, pero sigue siendo segura para consumir. Montar justo antes de servir.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.