Un guiso reconfortante y sabroso cocinado lentamente para una textura tierna y jugosa

Las carrilleras de cerdo son uno de los cortes más sabrosos y tiernos cuando se cocinan lentamente. Este plato combina la suavidad de las carrilleras con la textura cremosa de las alubias y el toque terroso de la col rizada, todo realzado por el aroma cálido del comino. La cocción en slow cooker permite que los sabores se integren profundamente mientras la carne se deshace al tacto.
Originario de la cocina tradicional española, este guiso encuentra sus raíces en las recetas de cazuela que se preparaban durante horas en los hogares rurales. La lentitud de la cocción transforma un corte económico en un manjar gourmet, donde el colágeno de las carrilleras se convierte en una salsa sedosa que envuelve cada ingrediente.
El sabor es profundamente umami, con notas dulces de la cebolla caramelizada, el toque terroso de las alubias y el ligero amargor de la col rizada que se suaviza durante la cocción. El comino añade una dimensión cálida y ligeramente picante que equilibra la riqueza de la carne. La textura es una combinación perfecta: carne que se desmenuza con el tenedor, alubias cremosas y col rizada tierna pero con cuerpo.
Para la presentación, sirve en platos hondos individuales, colocando una carrillera entera en el centro rodeada de las alubias y la col rizada. Rocía con un poco del caldo de cocción y decora con perejil fresco picado. Acompaña con pan rústico para mojar en la salsa.
Este plato es ideal para días fríos o cuando se busca un alimento reconfortante que alimente el cuerpo y el alma. La preparación en slow cooker lo hace perfecto para organizar la comida con antelación, ya que requiere poca supervisión durante la cocción.
Consejo adicional: si prefieres una versión más ligera, puedes sustituir parte de las carrilleras por muslo de pollo, aunque perderás parte de la untuosidad característica. También puedes añadir otras verduras como zanahorias o puerros para variar los sabores.
Sustituye las carrilleras por muslos de pollo con piel para una versión más ligera pero igualmente sabrosa.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o una guindilla seca al sofrito para darle un toque picante.
Cambia las alubias por garbanzos cocidos para una variación mediterránea.
Deja enfriar completamente el guiso antes de transferirlo a un recipiente hermético. Refrigera hasta por 3 días. Para recalentar, calienta a fuego bajo en una cazuela, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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