El plato tradicional de Costa Rica que combina arroz, frijoles, plátano maduro, ensalada y proteína

El Casado Costarricense es el plato más emblemático de la gastronomía tica, un reflejo de la cultura y tradiciones del país. Su nombre proviene de la época en que los hombres casados llevaban este completo almuerzo al trabajo, preparado por sus esposas. Es una comida balanceada que representa la esencia de la cocina costarricense: sencilla, nutritiva y llena de sabor.
Este plato combina múltiples elementos que se complementan perfectamente: el arroz blanco cocido con achiote que le da su característico color anaranjado, los frijoles negros guisados con culantro y cebolla, el plátano maduro frito que aporta dulzura, una fresca ensalada de repollo y tomate, y la proteína principal que puede ser carne, pollo o pescado. Cada componente tiene su lugar y función en el plato.
La textura del Casado es una experiencia sensorial completa: la suavidad del arroz contrasta con la firmeza de los frijoles, la dulzura caramelizada del plátano maduro equilibra la acidez de la ensalada, y la proteína aporta el elemento sustancioso. Los sabores se mezclan armoniosamente, creando una combinación que es mucho más que la suma de sus partes.
Para la presentación tradicional, se sirve en un plato hondo o llano dividido en secciones, colocando cada componente por separado pero cercanos entre sí. El arroz y los frijoles suelen ir juntos, el plátano maduro se coloca al lado, la ensalada en una esquina y la proteína como elemento central. Se acompaña con tortillas de maíz recién hechas.
Este plato es más que una simple comida; es una expresión cultural que representa la identidad costarricense. Se consume a diario en hogares, sodas (pequeños restaurantes familiares) y celebraciones. Su preparación varía ligeramente según la región, pero la esencia permanece igual: un plato completo, nutritivo y delicioso.
Para un auténtico Casado, es fundamental usar ingredientes frescos y seguir la técnica tradicional. El achiote para el arroz, el culantro fresco para los frijoles, y los plátanos bien maduros son clave. La paciencia en la cocción de los frijoles y el punto exacto de fritura del plátano marcan la diferencia entre un buen Casado y uno excepcional.
Sustituye la carne de res por pechugas de pollo a la plancha o guisadas con vegetales.
Omite la carne y añade más vegetales como zanahorias glaseadas, chayote o huevo frito.
Usa filetes de pescado blanco a la plancha o corvina al ajillo como proteína.
Guarda cada componente por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. El arroz y los frijoles se conservan mejor. La ensalada debe consumirse el mismo día. Recalentar el arroz, frijoles y plátano en el microondas o sartén antes de servir.
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