Un guiso tradicional francés con un toque español de ajo

El cassoulet es un plato emblemático de la cocina francesa, originario de la región de Languedoc en el sudoeste de Francia. Este guiso de alubias blancas con carnes diversas tiene una historia que se remonta a la Edad Media, cuando era considerado un alimento básico para los campesinos y soldados. Su nombre proviene de la olla de barro en la que tradicionalmente se cocina, llamada "cassole".
Nuestra versión del cassoulet incorpora un toque español con un generoso uso de ajo, que añade profundidad y complejidad al sabor. Las alubias se cocinan lentamente con una variedad de carnes que incluyen confit de pato, salchichas y panceta, creando una textura cremosa y un sabor intenso que se desarrolla durante horas de cocción.
El sabor del cassoulet es rico, terroso y profundamente satisfactorio. Las alubias absorben los jugos de las carnes y el caldo, mientras que el ajo aporta un toque aromático y ligeramente picante que equilibra la riqueza de las carnes. La textura es una combinación perfecta entre la cremosidad de las alubias y la jugosidad de las carnes.
Para la presentación, se recomienda servir el cassoulet directamente en la olla de barro o en cazuelas individuales, con una costra dorada de pan rallado y perejil en la superficie. Acompañar con una buena baguette crujiente para aprovechar la salsa. El aspecto debe ser rustico y apetitoso, con las carnes visibles entre las alubias.
Este plato es ideal para reuniones familiares o cenas especiales, ya que su preparación requiere tiempo pero el resultado es espectacular. La cocción lenta permite que todos los sabores se integren perfectamente, creando una experiencia culinaria memorable.
Un consejo importante es no remover demasiado el cassoulet durante la cocción, ya que se forma una costra dorada en la superficie que es característica del plato. Esta costra se rompe y se vuelve a formar varias veces durante la cocción, añadiendo textura y sabor.
Sustituir las carnes por setas portobello y zanahorias baby, y usar caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Añadir 500g de carne de cordero en trozos junto con las otras carnes para un sabor más intenso.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en el horno a 180°C durante 20-25 minutos antes de servir.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.