Un clásico español reconfortante lleno de sabores del mar

La cazuela de mariscos es un plato tradicional de la costa española que combina los mejores frutos del mar en un caldo aromático y reconfortante. Esta receta tiene sus raíces en las comunidades pesqueras del Mediterráneo y el Atlántico, donde los pescadores preparaban este guiso con las capturas del día. Es un plato que evoca el sabor del mar y la tradición culinaria de las regiones costeras.
El sabor de esta cazuela es profundamente marino, con notas dulces de los mariscos, un toque picante del pimentón y la acidez justa del vino blanco. La textura es variada: caldo ligero pero sabroso, mariscos tiernos y verduras cocidas al punto. Cada cucharada ofrece una combinación diferente de sabores y texturas que hacen de este plato una experiencia gastronómica completa.
Para la presentación, se recomienda servir la cazuela en recipientes de barro individuales o en una cazuela grande para compartir en el centro de la mesa. Decorar con perejil fresco picado y unas rodajas de limón al lado. El aroma que desprende al servir es irresistible y anticipa la delicia que está por venir.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales o para disfrutar en familia durante los fines de semana. Aunque requiere cierta preparación, el resultado vale cada minuto invertido. La clave está en utilizar mariscos frescos y de calidad, ya que son el alma de la receta.
Para los amantes del marisco, esta cazuela representa la esencia de la cocina costera española. Es un plato que se disfruta mejor acompañado de un buen pan crujiente para mojar en el caldo. La combinación de diferentes mariscos crea una sinfonía de sabores que deleitará a todos los comensales.
Consejo importante: no cocines demasiado los mariscos para evitar que se pongan duros. Añádelos al final y cocina solo hasta que se abran o cambien de color. De esta manera conservarán toda su ternura y sabor natural.
Añade 200g de arroz bomba al caldo y cocina hasta que esté al dente.
Añade 1 guindilla seca o 1 cucharadita de pimentón picante al sofrito.
Cocina fideos finos por separado y sírvelos en el fondo del plato antes de añadir la cazuela.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente a fuego lento, sin hervir, para no sobrecocinar los mariscos.
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