Un plato principal bajo en carbohidratos con sabores mediterráneos

Este cerdo con queso gratinado y pesto keto es una deliciosa opción para quienes siguen una dieta baja en carbohidratos pero no quieren renunciar al sabor. La combinación de lomos de cerdo jugosos con una capa cremosa de queso y el toque aromático del pesto casero crea un plato sofisticado y satisfactorio.
El secreto de esta receta está en el pesto keto, elaborado sin piñones tradicionales (ricos en carbohidratos) y utilizando en su lugar nueces pecanas tostadas que aportan un sabor profundo y mantecoso. La albahaca fresca, el ajo y el aceite de oliva virgen extra se combinan para crear una salsa vibrante que impregna toda la preparación.
La textura es verdaderamente excepcional: la carne de cerdo se cocina hasta alcanzar una jugosidad perfecta, mientras que la capa de queso mozzarella y parmesano forma una costra dorada y crujiente al gratinar. Cada bocado ofrece un equilibrio entre la suavidad del queso derretido, la firmeza de la carne y la intensidad aromática del pesto.
Para la presentación, se recomienda servir sobre una cama de espinacas baby frescas o acompañado de calabacín en espiral salteado. El contraste de colores entre el verde del pesto, el dorado del gratinado y el blanco de la mozzarella hace que este plato sea visualmente atractivo. Se puede decorar con hojas frescas de albahaca y un chorrito final de aceite de oliva.
Este plato es ideal para cenas especiales o cuando se desea impresionar a invitados sin salirse de los parámetros de una dieta cetogénica. La versatilidad de la receta permite adaptarla utilizando diferentes cortes de cerdo o variando los quesos según preferencia personal.
Un consejo importante es dejar reposar la carne unos minutos después del horneado para que los jugos se redistribuyan, asegurando que cada porción sea igualmente jugosa y sabrosa. El pesto se puede preparar con anticipación y refrigerar, lo que hace que el proceso de cocina sea aún más rápido y sencillo.
Sustituye el cerdo por pechugas de pollo deshuesadas y sin piel. Ajusta el tiempo de cocción según el grosor del pollo.
Utiliza filetes de berenjena gruesos en lugar de cerdo. Sala las rodajas de berenjena con sal durante 30 minutos, enjuaga y seca antes de dorar.
Añade tomates cherry cortados por la mitad alrededor del cerdo en la bandeja antes de hornear para un toque ácido y colorido.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, coloca en el horno a 180°C durante 10-12 minutos o hasta que esté caliente.
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