Un plato principal elegante y aromático con influencias francesas

Este cerdo salteado con apio y hierbas provenzales es un plato principal que combina la suavidad de la carne de cerdo con la frescura crujiente del apio y el aroma inconfundible de las hierbas provenzales. Originario de la región de Provenza en el sur de Francia, este plato representa la esencia de la cocina mediterránea francesa, donde las hierbas frescas y los ingredientes de temporada son protagonistas.
El sabor es una deliciosa combinación de sabores: la carne de cerdo, tierna y jugosa, se complementa perfectamente con el apio que aporta un toque fresco y ligeramente amargo, mientras que las hierbas provenzales (tomillo, romero, orégano y mejorana) infunden un aroma herbáceo y terroso que transporta directamente a los campos del sur de Francia. La textura es variada y satisfactoria, con la carne suave, el apio crujiente y la salsa ligera que une todos los componentes.
Para la presentación, se recomienda servir en platos planos blancos o de color claro para resaltar los colores naturales de los ingredientes. Colocar el cerdo en el centro, rodeado por el apio salteado, y decorar con unas ramitas de hierbas frescas adicionales. Un chorrito final de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir añade brillo y realza los sabores.
Este plato es perfecto para una comida especial pero lo suficientemente sencillo para preparar en días laborables. La técnica del salteado permite cocinar rápidamente los ingredientes manteniendo sus texturas y nutrientes. El apio, además de aportar sabor, añade un elemento de frescura que equilibra la riqueza de la carne de cerdo.
Para quienes buscan una experiencia culinaria completa, este plato se puede acompañar con puré de patatas cremoso o arroz blanco para absorber la deliciosa salsa. Las hierbas provenzales, típicas de la cocina mediterránea, no solo aromatizan el plato sino que también aportan propiedades digestivas y antioxidantes.
La versatilidad de este plato permite adaptarlo a diferentes cortes de cerdo y variar las proporciones de hierbas según el gusto personal. Es importante no cocinar demasiado el apio para mantener su característico crujido, que contrasta maravillosamente con la ternura de la carne.
Añadir 200g de champiñones laminados junto con las verduras para un sabor más terroso.
Agregar 1 chile rojo picado o 1/2 cucharadita de copos de chile al saltear el ajo.
Incorporar 100ml de nata para cocinar al final de la reducción de la salsa.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en sartén a fuego medio con un poco de caldo o agua para rehidratar la salsa.
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