Pan artesanal italiano con un 80% de hidratación y cebolla caramelizada

La chapata de cebolla con alta hidratación (80%) es una versión exquisita del clásico pan italiano, caracterizado por su miga alveolada y crujiente corteza. Este pan combina la técnica tradicional de la chapata con el dulzor natural de la cebolla caramelizada, creando un equilibrio perfecto entre lo salado y lo ligeramente dulce. La alta hidratación es clave para obtener esa miga húmeda y esponjosa que tanto caracteriza a los panes artesanales de calidad.
Originaria de la región italiana de Liguria, la chapata tradicionalmente se elabora con una masa muy húmeda que requiere un amasado especial. La adición de cebolla caramelizada transforma este pan clásico en una experiencia gastronómica única, donde los azúcares naturales de la cebolla se integran perfectamente con la masa, aportando notas dulces que contrastan maravillosamente con la sal y el aroma del aceite de oliva.
La textura de esta chapata es verdaderamente excepcional: una corteza crujiente y dorada que al romperla revela una miga irregular con grandes alveolos, húmeda y elástica. Cada bocado ofrece una combinación de sensaciones: primero el crujir de la corteza, luego la suavidad de la miga y finalmente el sabor dulce y profundo de la cebolla caramelizada que se funde en el paladar.
Para su presentación, se recomienda servir la chapata recién horneada y aún tibia, cortada en rebanadas gruesas que permitan apreciar la belleza de su miga alveolada. Se puede acompañar con aceite de oliva virgen extra para mojar, o utilizarla como base para bruschettas con tomate fresco y albahaca. También es perfecta para acompañar sopas cremosas o ensaladas sustanciosas.
El proceso de fermentación lenta es fundamental para desarrollar los sabores complejos de este pan. La masa requiere al menos 18 horas de fermentación en frío, lo que permite que los sabores se desarrollen completamente y que la estructura del gluten se fortalezca sin necesidad de amasado intensivo. Esta técnica también contribuye a la conservación del pan por más tiempo.
Un consejo importante es utilizar cebolla amarilla o roja para la caramelización, ya que contienen más azúcares naturales que se transforman en ese característico sabor dulce y profundo durante la cocción lenta. La paciencia en este paso se verá recompensada con un sabor que eleva este pan artesanal a otro nivel.
Sustituir la cebolla por 150g de aceitunas negras deshuesadas picadas y 2 cucharadas de romero fresco picado.
Usar 250g de harina integral y 250g de harina blanca, añadiendo 100g de mezcla de semillas (sésamo, girasol, calabaza) a la masa.
Incorporar 100g de tomates secos hidratados y picados, junto con un puñado de albahaca fresca picada.
Guardar en una bolsa de papel o panera a temperatura ambiente. Para mayor duración, envolver en papel de aluminio y congelar hasta 3 meses.
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