Un pan artesanal con sabor intenso a cebolla caramelizada

La chapata de cebolla con fermentación larga es una variación exquisita del clásico pan italiano que combina la textura aireada y alveolada característica de la chapata con el dulzor intenso de la cebolla caramelizada. Este pan tiene sus raíces en la tradición panadera italiana, donde la fermentación prolongada se valora por desarrollar sabores complejos y mejorar la digestibilidad de la masa. La técnica de fermentación larga, que puede extenderse hasta 24 horas, permite que las levaduras naturales trabajen lentamente, creando una miga con alveolos irregulares y una corteza crujiente y dorada perfecta.
El sabor de esta chapata es una verdadera delicia para los sentidos. La cebolla caramelizada aporta notas dulces y umami que se integran armoniosamente con la acidez suave desarrollada durante la larga fermentación. Cada bocado ofrece una textura contrastante entre la corteza crujiente y la miga húmeda y elástica, con trozos de cebolla que estallan en sabor. La cebolla no solo aporta dulzor, sino también humedad que mantiene el pan fresco por más tiempo, una característica especialmente valiosa en panes artesanales.
La presentación de esta chapata es impresionante por su rusticidad. La superficie irregular con harina espolvoreada, los cortes característicos que permiten la expansión durante el horneado, y el color dorado profundo con puntos más oscuros donde la cebolla se ha caramelizado crean un aspecto artesanal y apetitoso. Es ideal para servir en una tabla de madera, cortada en rebanadas gruesas que muestren la hermosa miga alveolada y los trozos visibles de cebolla.
Este pan es versátil en su uso: perfecto para acompañar sopas y ensaladas, ideal para hacer bruschettas con ingredientes frescos, o simplemente para disfrutar con un buen aceite de oliva virgen extra. La fermentación larga no solo mejora el sabor y la textura, sino que también hace que el pan sea más digestible y se conserve mejor. Es un proyecto perfecto para un fin de semana cuando se puede dedicar el tiempo necesario a cada etapa del proceso.
Los secretos para el éxito incluyen usar cebollas bien caramelizadas hasta que estén dulces y doradas, pero no quemadas, y respetar los tiempos de fermentación aunque requieran paciencia. La hidratación alta de la masa es clave para obtener esa miga aireada característica de la auténtica chapata. El resultado final es un pan que huele a horno tradicional y que transporta directamente a una panadería italiana con cada rebanada.
Añadir 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas junto con la cebolla caramelizada
Sustituir 200g de la harina de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo
Incorporar 100g de queso parmesano rallado a la masa para un sabor más intenso
Guardar en una bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. No refrigerar para evitar que se ponga correoso. Para congelar, cortar en rebanadas y congelar en bolsas herméticas hasta 3 meses.
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