Un pan rústico italiano con tomates secos aromáticos

La chapata es un pan italiano tradicional que se caracteriza por su miga alveolada y su corteza crujiente. Esta versión incorpora tomates secos hidratados que aportan un sabor intenso y ligeramente dulce, creando un contraste perfecto con la textura del pan. El método de horneado en olla es una técnica moderna que permite crear una corteza perfectamente dorada y una miga húmeda y esponjosa.
El origen de la chapata se remonta a la región de Liguria, en el noroeste de Italia, donde los panaderos crearon este pan plano para aprovechar al máximo el calor del horno. La adición de tomates secos es una variación contemporánea que combina la tradición con ingredientes mediterráneos típicos. Los tomates secos aportan notas umami y un toque de acidez que complementa la suavidad de la masa.
La textura de esta chapata es espectacular: una corteza crujiente que se rompe con un sonido satisfactorio al cortarla, revelando una miga irregular llena de agujeros característicos. Los trozos de tomate seco se distribuyen uniformemente, creando pequeñas explosiones de sabor en cada bocado. El aroma que desprende durante el horneado es irresistible, con notas de hierbas, ajo y el dulzor concentrado del tomate.
Para la presentación, se recomienda servir la chapata recién horneada y aún tibia, cortada en rebanadas gruesas. Se puede acompañar con aceite de oliva virgen extra para mojar, o utilizarla como base para bruschettas. La corteza dorada y los trozos rojos de tomate crean un aspecto visual muy atractivo que invita a probarlo inmediatamente.
Este pan es perfecto para compartir en comidas familiares o como parte de una tabla de entrantes. Su versatilidad permite servirlo con quesos, embutidos, o simplemente con un buen aceite de oliva. La técnica de horneado en olla garantiza resultados profesionales incluso en hornos domésticos, creando un ambiente de humedad que favorece el desarrollo de la corteza.
Un consejo importante es dejar reposar el pan completamente antes de cortarlo, permitiendo que la miga se asiente y desarrolle toda su textura. La paciencia es clave en la elaboración de panes artesanales, y esta chapata no es la excepción. El resultado final es un pan memorable que sorprenderá a todos los comensales.
Sustituir los tomates secos por 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas, y añadir una mezcla de orégano y tomillo.
Usar 250g de harina blanca y 250g de harina integral, añadiendo 50g de semillas de sésamo y girasol a la masa.
Guardar en una bolsa de papel o paño de cocina a temperatura ambiente. No refrigerar para evitar que se ponga correoso. Para recalentar, colocar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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