Un pan italiano rústico con un toque dulce de cebolla

La chapata es un pan italiano tradicional que se caracteriza por su miga alveolada y su corteza crujiente. Esta versión sin amasado simplifica enormemente el proceso, permitiendo que cualquiera pueda preparar un pan artesanal en casa. La técnica de fermentación lenta en frío desarrolla sabores complejos y una textura excepcional sin necesidad de amasar.
La adición de cebolla caramelizada aporta un toque dulce y umami que contrasta maravillosamente con la acidez natural de la masa madre. Las cebollas se cocinan lentamente hasta alcanzar un color dorado y una textura melosa que se integra perfectamente en la masa. Este ingrediente transforma una chapata clásica en una experiencia gastronómica única.
La textura de esta chapata es espectacular: una corteza gruesa y crujiente que se rompe con un sonido satisfactorio al cortarla, y una miga húmeda y llena de agujeros irregulares típicos de los panes de fermentación prolongada. Los trozos de cebolla caramelizada crean pequeñas explosiones de sabor en cada bocado.
Para la presentación, se recomienda servir el pan recién horneado y todavía tibio. Se puede cortar en rebanadas gruesas y acompañar con aceite de oliva virgen extra y un poco de sal marina. La chapata también es perfecta para hacer bruschettas o para acompañar sopas y ensaladas.
Este pan es ideal para compartir en reuniones familiares o como parte de una comida especial. Su elaboración requiere paciencia pero muy poco esfuerzo físico, ya que la masa se desarrolla por sí sola durante la fermentación. El resultado es un pan de calidad profesional que impresionará a todos.
La técnica sin amasado se basa en la hidratación alta y la fermentación prolongada, que permiten que el gluten se desarrolle naturalmente. Esto crea una estructura fuerte pero elástica que atrapa el gas de la fermentación, dando lugar a esos característicos alveolos que tanto aprecian los amantes del buen pan.
Sustituir la cebolla por 150g de aceitunas negras deshuesadas y picadas, y añadir 2 ramitas de romero fresco picado.
Usar 250g de harina blanca y 250g de harina integral. Añadir 50g de semillas mixtas (sésamo, girasol, calabaza) a la masa.
Incorporar 100g de tomates secos hidratados y picados, y un puñado de hojas de albahaca fresca picada.
Guardar en una bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. No refrigerar para evitar que se ponga correoso. Para recalentar, colocar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.