Galletas de miel y sésamo en forma de rosa

La Chebakia es un dulce tradicional marroquí que se consume especialmente durante el mes sagrado del Ramadán. Estas delicadas galletas en forma de rosa se fríen hasta quedar crujientes y luego se bañan en una miel aromatizada con agua de azahar y especias. El resultado es un postre exquisito que combina la textura crujiente del exterior con la suavidad del interior empapado en miel.
El origen de la Chebakia se remonta a la época de Al-Ándalus, cuando los árabes introdujeron en la península ibérica numerosas técnicas de repostería que luego se extendieron por el norte de África. En Marruecos, este dulce se ha convertido en un símbolo de hospitalidad y celebración, especialmente durante las festividades religiosas. Cada familia guarda su propia receta secreta, transmitida de generación en generación.
El sabor de la Chebakia es una compleja sinfonía de sabores: el dulce intenso de la miel se equilibra con el toque terroso del sésamo, mientras que las especias como la canela y el anís aportan notas cálidas y aromáticas. La textura es única: crujiente por fuera pero con cierta masticabilidad en el interior, gracias al proceso de fritura y posterior baño en miel caliente.
Para la presentación tradicional, las Chebakia se disponen en forma de pirámide sobre un plato decorativo, espolvoreadas con sésamo tostado y a veces con pétalos de rosa secos. Es común servirlas acompañadas de un té de menta caliente, que ayuda a equilibrar la dulzura del postre. La belleza de estas galletas en forma de flor las convierte en un elemento decorativo por sí mismas.
Preparar Chebakia requiere paciencia y cuidado, especialmente al dar forma a las rosas. El amasado debe ser preciso para obtener una masa elástica pero firme, y la temperatura del aceite de fritura es crucial para lograr el punto perfecto de dorado sin que se quemen. El baño en miel debe hacerse cuando las galletas aún están calientes para que absorban bien el jarabe.
Este postre no solo deleita el paladar sino que también es una experiencia sensorial completa. El aroma que impregna la cocina durante su preparación es embriagador, combinando las notas florales del agua de azahar con el dulzor de la miel caliente y el perfume de las especias marroquíes. Es un verdadero viaje gastronómico al corazón de la cultura magrebí.
Añadir 50g de nueces picadas finamente a la masa para un sabor más intenso y textura adicional.
Sustituir la harina de trigo por una mezcla de harina de arroz y maíz, aunque la textura será ligeramente diferente.
Para una versión más ligera, hornear a 180°C durante 15-20 minutos en lugar de freír, aunque se perderá parte de la textura tradicional.
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente, separando las capas con papel de horno para que no se peguen. No refrigerar porque la miel se cristalizaría.
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