Cremoso y con el punto justo de fruta, sin agrietarse

Lo primero que conviene ajustar es la temperatura del queso crema. Si lo usas frío de la nevera, la mezcla quedará grumosa y no se integrará bien con los huevos. Sácalo con tiempo y déjalo a temperatura ambiente hasta que esté suave al tacto. Otro punto clave es el baño María en el horno: el agua caliente en la bandeja crea un ambiente húmedo que evita que la superficie se agriete y ayuda a una cocción uniforme y suave.
Para la base, tritura bien las galletas hasta que sean como arena fina. Si quedan trozos grandes, la base se desmoronará al cortar. Al presionarla en el molde, hazlo con firmeza y de forma uniforme, sobre todo en los bordes, para que sea compacta. Refrigérala mientras preparas el relleno; esto ayuda a que se fije.
Al batir el relleno, no te pases. Una vez incorporados los huevos, mezcla solo hasta que se integren. Batir en exceso incorpora demasiado aire y luego el cheesecake puede hincharse y hundirse al enfriar. Añade los cubos de albaricoque con movimientos suaves para no romperlos. El tiempo de horneado es orientativo: lo sabrás listo cuando los bordes estén firmes pero el centro (un área del tamaño de una moneda) aún tenga un ligero temblor. Ese calor residual lo terminará de cuajar.
El enfriado progresivo es lo que garantiza la textura cremosa. Déjalo en el horno apagado con la puerta entreabierta 1 hora, luego a temperatura ambiente y finalmente en la nevera al menos 4 horas. Si lo sacas antes, estará blando y se desparramará. Para la salsa, si te queda muy espesa, añade un chorrito más de agua. Si usas albaricoques muy ácidos, prueba la salsa y ajusta el azúcar al final.
Para servir, pasa un cuchillo fino por el borde del molde antes de abrirlo. Si la salsa de albaricoque se ha quedado muy espesa en la nevera, caliéntala ligeramente o añade una cucharada de agua. Se conserva bien tapado en la nevera 2-3 días.
Sustituye los huevos por 200 ml de nata montada a punto de nieve. Mezcla con gelatina sin sabor disuelta según instrucciones del paquete. Vierte sobre la base y refrigera 6 horas.
Usa queso crema de anacardos, azúcar de coco, agar-agar en lugar de huevos y mantequilla vegetal. Los albaricoques se mantienen igual.
Añade 50 g de almendras fileteadas tostadas a la base de galletas para un extra de textura y sabor.
Conservar en el refrigerador cubierto con film transparente. Consumir en un máximo de 5 días.
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23 de febrero de 2026
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