Un clásico de la cocina peruana con cerdo cocido en salsa de ají panca

El chicharrón colorado es un plato emblemático de la gastronomía peruana que combina la textura crujiente del cerdo con una salsa intensa y aromática de ají panca. Este plato tiene sus raíces en la fusión de técnicas culinarias precolombinas con ingredientes traídos por los españoles, creando una preparación única que refleja la riqueza cultural del Perú.
La preparación comienza con la cocción lenta del cerdo, que permite que la carne se ablande mientras desarrolla su sabor característico. La salsa, elaborada con ají panca desvenado y remojado, cebolla, ajo y especias, se cocina hasta alcanzar un punto perfecto donde los sabores se integran armoniosamente. El resultado es una salsa espesa, de color rojo intenso y un sabor ligeramente picante pero equilibrado.
La textura del plato es una combinación perfecta entre la carne tierna del cerdo y la piel crujiente que se forma durante el proceso de fritura final. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa, desde el crujido inicial hasta la suavidad de la carne impregnada de salsa. El aroma que desprende durante la cocción es irresistible, con notas terrosas del ají panca y especias como el comino y el orégano.
Para la presentación tradicional, se sirve el chicharrón colorado acompañado de arroz blanco, papas sancochadas y una ensalada fresca de cebolla y tomate. La combinación de colores es vibrante: el rojo intenso de la salsa contrasta con el blanco del arroz y las papas, mientras que el verde de la ensalada aporta frescura visual. Se puede decorar con hojas de cilantro fresco para realzar el aspecto final.
Este plato es ideal para compartir en familia o con amigos, ya que su preparación abundante invita a la convivencia alrededor de la mesa. La salsa puede ajustarse según el gusto personal: para quienes prefieren menos picante, se puede reducir la cantidad de ají panca o agregar un poco de pasta de tomate para suavizar. La clave está en el equilibrio entre los ingredientes y el tiempo de cocción.
El chicharrón colorado no solo es delicioso, sino que también representa la historia culinaria del Perú. Cada región tiene sus variaciones, pero la esencia del plato se mantiene: cerdo cocido a la perfección en una salsa que celebra los sabores autóctonos. Es un plato que merece ser disfrutado con calma, saboreando cada componente y apreciando la complejidad de su preparación.
Sustituye las papas amarillas por camote sancochado para un acompañamiento más dulce.
Usa muslos de pollo con piel en lugar de cerdo para una alternativa más ligera.
Acompaña con mote (maíz cocido) en lugar de arroz para una experiencia más andina.
Guarda el chicharrón colorado en un recipiente hermético en el refrigerador. Separa la salsa de los acompañamientos. Para recalentar, calienta en una sartén a fuego medio con un poco de agua o caldo para evitar que se seque.