Un clásico andino de cerdo crujiente con maíz mote

El chicharrón con mote es un plato emblemático de la gastronomía andina, especialmente popular en países como Perú, Bolivia y Ecuador. Esta preparación combina la textura crujiente del cerdo frito con la suavidad del mote de maíz, creando un contraste de sabores y texturas que ha conquistado paladares por generaciones. El origen de este plato se remonta a las tradiciones culinarias precolombinas, donde el maíz ya era un alimento sagrado, y se fusionó con las técnicas de cocción de cerdo traídas por los españoles.
El sabor del chicharrón es intenso y sabroso, con notas saladas y un toque ahumado que proviene de la fritura a fuego lento. La carne de cerdo se cocina hasta alcanzar una textura exterior crujiente y dorada, mientras que el interior permanece jugoso y tierno. El mote, por su parte, aporta una suavidad cremosa y un sabor ligeramente dulce que equilibra perfectamente la intensidad del chicharrón.
La preparación requiere paciencia y técnica, especialmente en el proceso de fritura del cerdo, que debe realizarse a temperatura controlada para lograr el punto perfecto de crujiente sin quemar la carne. El mote necesita un remojo prolongado y una cocción lenta para liberar todo su almidón y adquirir la textura ideal. Este plato representa la esencia de la cocina de hogar andina, donde los ingredientes simples se transforman en una experiencia culinaria memorable.
Para la presentación, tradicionalmente se sirve el chicharrón sobre una cama generosa de mote, acompañado de salsa criolla, rodajas de cebolla y ají amarillo. La combinación de colores -el dorado del chicharrón, el blanco del mote y el rojo de la salsa- crea un plato visualmente atractivo. Se recomienda servir inmediatamente después de preparar el chicharrón para conservar su textura crujiente.
Este plato es ideal para compartir en familia o con amigos, ya que su abundancia y sabor contundente satisfacen incluso a los comensales más exigentes. Aunque requiere tiempo de preparación, el resultado final vale cada minuto invertido. El chicharrón con mote no es solo una comida, es una experiencia cultural que conecta con las raíces andinas y celebra la riqueza de sus ingredientes autóctonos.
Para quienes buscan una versión más ligera, se puede escurrir bien el chicharrón sobre papel absorbente después de freír, aunque esto podría afectar ligeramente la textura tradicional. El plato se complementa perfectamente con una bebida refrescante como chicha morada o una cerveza fría, creando un equilibrio ideal entre lo salado y lo refrescante.
Sustituye la panceta de cerdo por muslos de pollo con piel. Marinar de la misma manera y freír hasta dorar.
Añade queso fresco desmenuzado al mote caliente para una versión cremosa.
Desmenuza el chicharrón después de freír y prensa en un molde para formar una torta que luego se corta en porciones.
Guarda el chicharrón, el mote y la salsa criolla en recipientes herméticos separados. El chicharrón pierde su textura crujiente al refrigerar, pero se puede recalentar en horno a 180°C por 10 minutos. El mote se conserva bien y se puede recalentar al vapor o en microondas con un poco de agua.
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