Salsa negra de chiles quemados, especias y achiote

Si quieres que te salga a la primera, empieza por controlar el punto de los chiles. El truco está en tostarlos primero hasta que huelan bien y luego subir el fuego para carbonizarlos parcialmente. Si los quemas del todo, la salsa quedará con un amargor desagradable. Es mejor quedarse corto; siempre puedes tostarlos un poco más después, pero no al revés.
No te saltes tostar las especias y el achiote en el comal. Con un minuto a fuego medio, moviendo constantemente, es suficiente. Este paso corto multiplica su aroma y es lo que diferencia un buen Chilmole de uno plano.
Cuando licúes, empieza con solo 2 tazas de caldo. Necesitas una pasta espesa y homogénea. Si añades todo el líquido de golpe, será más difícil que se integren bien los chiles carbonizados. Si la licuadora se atasca, agrega caldo poco a poco, solo lo necesario para que gire.
La paciencia es clave en la cocción. Esos 45-50 minutos a fuego medio-bajo no son opcionales. Es el tiempo que necesita la salsa para espesarse, oscurecerse de verdad y que todos los sabores (ahumado, especias, achiote) se casen. Revuélvela de vez en cuando con una cuchara de madera para que no se pegue.
El colado final es imprescindible para la textura untuosa. Presiona bien los sólidos en el colador fino para extraer todo el sabor, pero descarta lo que quede. Luego, ajusta la sazón: la sal potencia los sabores y un toque de azúcar morena (empezando por media cucharadita) ayuda a redondear y equilibrar el ligero amargor de los chiles, sin endulzar.
Mi consejo: déjala reposar 15 minutos fuera del fuego antes de servir. Los sabores se asientan y la textura se vuelve más sedosa. Si te sobra, guárdala en la nevera; sabe incluso mejor al día siguiente. Si al recalentar está muy espesa, añade un chorrito de caldo o agua.
Agrega 30g de chocolate amargo mexicano durante los últimos 10 minutos de cocción para una versión más cercana al mole tradicional.
Incluye 2-3 chiles de árbol durante el tostado para aumentar considerablemente el nivel de picante.
Añade 2 tomates asados a la licuadora para una versión ligeramente más ácida y con cuerpo.
Deja enfriar completamente a temperatura ambiente antes de refrigerar. Calentar a fuego bajo revolviendo ocasionalmente antes de servir.
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23 de febrero de 2026
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