Un clásico del norte de España con calamares tiernos en su salsa negra

Los chipirones en su tinta son uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía vasca y del norte de España. Esta preparación combina la delicadeza de los calamares pequeños con la intensidad de su propia tinta, creando una salsa oscura, sedosa y profundamente sabrosa que contrasta maravillosamente con la blancura del pescado. La tradición de utilizar la tinta de los cefalópodos se remonta a siglos atrás, cuando los pescadores vascos descubrieron que este ingrediente natural no solo aportaba un color espectacular, sino también un sabor único y complejo.
El secreto de este plato reside en la cocción lenta y paciente, que permite que los chipirones queden tiernos y jugosos, mientras que la tinta se integra perfectamente con el sofrito de cebolla, ajo y tomate. La textura final es sublime: los calamares se deshacen en la boca, mientras que la salsa, espesa y aterciopelada, envuelve cada bocado con su sabor profundo a mar. El contraste visual entre el negro intenso de la salsa y la carne blanca de los chipirones es tan atractivo como su sabor.
Para lograr la perfección en este plato, es fundamental utilizar chipirones frescos y de calidad, preferiblemente del Cantábrico, donde su sabor es más intenso y su textura más delicada. La limpieza de los calamares debe hacerse con cuidado para preservar la bolsa de tinta, que es el ingrediente clave de la receta. La paciencia durante la cocción es otro factor determinante: los chipirones necesitan cocinarse a fuego lento para que no se endurezcan y liberen todos sus jugos.
En cuanto a la presentación, tradicionalmente se sirven los chipirones en su tinta en cazuelas de barro individuales o en una fuente grande para compartir. Se suele acompañar con arroz blanco o patatas cocidas, que absorben perfectamente la deliciosa salsa. Un toque final de perejil fresco picado aporta un contraste de color y frescura que realza todos los sabores. Este plato es perfecto para ocasiones especiales, aunque también puede disfrutarse como un reconfortante manjar en cualquier día de invierno.
El equilibrio de sabores en los chipirones en su tinta es magistral: la dulzura de la cebolla caramelizada, la acidez del tomate, el toque picante del guindilla y la profundidad umami de la tinta se combinan para crear una experiencia gastronómica inolvidable. Cada región del norte de España tiene su propia versión, pero la esencia siempre permanece: respetar el producto del mar y transformarlo en algo extraordinario mediante técnicas tradicionales.
Para los amantes del marisco y los sabores intensos, este plato representa la cumbre de la cocina marinera española. Su preparación requiere cierta dedicación, pero el resultado final justifica ampliamente el esfuerzo. Los chipirones en su tinta no solo alimentan el cuerpo, sino también el alma, conectándonos con siglos de tradición pesquera y culinaria en las costas del Cantábrico.
Sirve los chipirones sobre una cama de arroz blanco cocido, ideal para una comida más completa.
Aumenta la cantidad de guindilla o añade una cucharadita de pimentón picante para un toque más intenso.
Añade almejas limpias los últimos 5 minutos de cocción para un sabor más marino.
Guarda en un recipiente hermético en la nevera. Calienta a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa está muy espesa.