Un clásico peruano de maíz tierno con queso derretido

El choclo con queso es un plato emblemático de la gastronomía peruana que celebra la riqueza del maíz andino. Este manjar combina la dulzura natural del choclo tierno con la cremosidad del queso fresco, creando una experiencia culinaria que transporta directamente a los mercados tradicionales del Perú. La simplicidad de sus ingredientes contrasta con la profundidad de sabores que ofrece, siendo un testimonio de cómo la cocina peruana transforma productos básicos en delicias inolvidables.
El sabor de este plato es una armonía perfecta entre lo dulce y lo salado. El choclo, cocido al punto justo, libera su azúcar natural que se funde con la salinidad suave del queso fresco. La textura es igualmente fascinante: los granos de maíz estallan en la boca con un jugo dulce, mientras el queso aporta una cremosidad sedosa que envuelve cada bocado. La combinación resulta en una experiencia sensorial que es a la vez reconfortante y refrescante.
Este plato tiene sus raíces en las tradiciones precolombinas, donde el maíz era considerado sagrado y se consumía en diversas preparaciones. Con la llegada de los españoles y la introducción de los productos lácteos, surgió esta fusión que hoy representa la identidad culinaria peruana. Cada región del Perú tiene su propia versión, variando el tipo de queso utilizado y el método de cocción del choclo.
Para la presentación, se recomienda servir el choclo caliente recién salido de la cocción, cortado en rodajas generosas sobre un plato de barro o madera que evoque la tradición andina. El queso debe colocarse en láminas o desmenuzado sobre el choclo, permitiendo que se derrita ligeramente con el calor residual. Se puede acompañar con unas hojas de lechuga fresca y rodajas de tomate para añadir color y frescura al plato.
La versatilidad del choclo con queso permite servirlo como plato principal ligero, como acompañamiento de carnes o incluso como entrada en reuniones familiares. Es especialmente popular durante las festividades patrias y en las picanterías tradicionales, donde se disfruta junto con una salsa criolla y una chicha morada bien fría. Su preparación sencilla lo hace accesible para cocineros de todos los niveles, manteniendo siempre su autenticidad y sabor característico.
Un consejo importante es seleccionar choclos frescos y tiernos, preferiblemente de la variedad peruana que es más dulce y de granos más grandes. El queso debe ser fresco, preferiblemente queso fresco o queso andino, que se derrite suavemente sin perder su estructura. La cocción del choclo debe ser precisa: ni demasiado cocido que pierda su textura crujiente, ni demasiado crudo que resulte duro.
Asar los choclos directamente en la parrilla hasta que estén dorados y ahumados, luego agregar el queso
Mezclar el queso fresco con cilantro picado y menta antes de colocarlo sobre el choclo
Agregar rodajas finas de rocoto o ají limo fresco junto con el queso para un toque picante
Guardar el choclo cocido y el queso por separado en recipientes herméticos. Calentar el choclo al vapor o en el microondas antes de servir con queso fresco.
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