Una bebida reconfortante y aromática para los días fríos

El chocolate caliente con canela es una de las bebidas más tradicionales y reconfortantes de la gastronomía mexicana. Su origen se remonta a las culturas prehispánicas, donde el cacao era considerado un alimento de los dioses. Los mexicas preparaban una bebida llamada 'xocolātl', que mezclaba cacao molido con agua, chiles y especias. Con la llegada de los españoles, se añadió azúcar y leche, creando la versión dulce que conocemos hoy.
Esta versión con canela realza el sabor del chocolate con notas cálidas y aromáticas que complementan perfectamente la intensidad del cacao. La canela no solo aporta fragancia, sino que también tiene propiedades digestivas y antiinflamatorias. La textura debe ser cremosa y sedosa, ni demasiado espesa ni demasiado líquida, con un equilibrio perfecto entre el dulzor y el amargor natural del chocolate.
Para preparar el chocolate caliente perfecto, es fundamental usar chocolate de buena calidad con alto contenido de cacao. La leche entera aporta la cremosidad necesaria, mientras que un toque de vainilla y una pizca de sal realzan todos los sabores. La canela en rama infusiona mejor que la molida, liberando sus aceites esenciales lentamente durante la cocción
La presentación es clave para disfrutar plenamente esta bebida. Se sirve en tazas de barro o cerámica que conservan el calor, decorado con una ramita de canela, un poco de canela molida espolvoreada o incluso un poco de crema batida. En México es tradicional acompañarlo con pan dulce, como conchas o cuernos, para mojar en el chocolate.
Esta bebida es perfecta para compartir en familia durante las tardes frías, después de un día lluvioso o como colación nocturna. Su aroma llena la cocina de calidez y nostalgia, evocando recuerdos de la infancia y momentos especiales alrededor de la mesa. Cada sorbo es un abrazo líquido que reconforta el cuerpo y el alma.
Para variaciones interesantes, se puede añadir un toque de chile en polvo para recrear la versión prehispánica, o un chorrito de licor como brandy o ron para los adultos. También funciona muy bien con leches vegetales como la de almendra o avena para quienes prefieren opciones sin lactosa.
Añade una pizca de chile en polvo o una pizca de cayena para un toque picante que realza el sabor del chocolate.
Sustituye la leche entera por leche de almendra o avena, y usa chocolate vegano sin lácteos.
Añade un chorrito de brandy, ron o licor de naranja al final de la cocción para los adultos.
Dejar enfriar completamente, guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego bajo removiendo constantemente antes de servir.
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